EN ESTA ENTREGA
Por Nicola Bullard
La Odisea de un Funcionario del Banco Mundial en Praga
El Debate del Castillo de Praga
Por Waldon Bello
Dura Recepción en Praga para los líderes del Banco Mundial
Por Steve Pearlstein, Washington Post
Por Nicola Bullard
Luego de que el Banco Mundial destinara una semana para defenderse contra las acusaciones de que sus políticas fomentan la pobreza y promueven los intereses del capitalismo corporativo, James Wolfensohn, vio, probablemente, con sentimientos encontrados, el anuncio de la página 9 del International Herald Tribune, en el cual la gigante petrolera Exxon Mobil declaró su apoyo al Banco (5 de octubre).
En dicho anuncio publicado en un cuarto de página, notorio por su diseño conservador, y que se refiere a la empresa que más petróleo refina a nivel mundial (e incidentalmente no es parte de la OPEP, cuyos miembros han sido denigrados por mantener altos los precios, pese a que más del 58% de la producción global proviene de los países no miembros de la OPEP), se cita el informe del Banco "Growth is Good for the Poor" (el crecimiento conviene a los pobres) (1) para justificar sus actividades en del Tercer Mundo.
Exxon Mobil, nos dice, en lenguaje simple: el crecimiento "va con la marea", con lo cual quieren decirnos que, cuando la marea del crecimiento sube, "suben todos los barcos". No obstante, la empresa no promueve la visión simplista de que el crecimiento es la bala de plata. No. Se nos dice que lo que cuenta es la salud, la educación y una institucionalización fuerte. Y si esto no es suficiente para que uno se sienta plenamente agradecido con la empresa por preocuparse de la suerte de los pobres (empresa que ocupa el tercer puesto en lo que se refiere a ganancias a nivel mundial), ésta sigue cantando el mismo estribillo, empujando al límite su supuesto llamado al buen comportamiento corporativo: "un beneficiario directo del crecimiento" dicen "son los niños". Para comprobar este punto proporcionan un gráfico sumamente simplista que demuestra una gran caída del número de niños trabajadores como resultado de un ingreso nacional creciente. Por supuesto, la especialidad de la publicidad es la simplificación, pero el mensaje es claro: a través de su vínculo con el Banco Mundial la Exxon Mobil resulta ser una empresa con corazón.
Lo que no consta en el artículo es que la Exxon-Mobil es la operadora y accionista principal del controvertido oleoducto Chad – Camerún. ¿Será que, los niños de estos países (en los que sólo el 10 y 27 por ciento, respectivamente, asiste a la secundaria, según indicadores de Desarrollo Mundial 2000) se beneficiarán enormemente de los impuestos corporativos de la Exxon, cuya ganancia en 1999 fue de U.S.$ 7.91 mil millones y tiene su oficina central en Irving, Texas?. Mientras tanto, los gobiernos de Chad y Camerún han conseguido del Banco Mundial y del Banco Europeo de Inversiones, unos U.S.$ 100 millones en préstamos no concesionarios por el mero hecho de ser socios en un proyecto de U.S$3.5 mil millones. Hay que esperar que los precios de petróleo no bajen.
Pero, salvo compadres empresariales ricos como Exxon, para el señor Wolfensohn fue muy difícil encontrar amigos durante las reuniones anuales del Banco Mundial y del FMI en Praga.
¿El Castillo de Praga o La Tierra de Oz?
Vaclav Havel, el dramaturgo disidente, convertido en presidente de la República Checa, invitó a críticos y defensores a compartir la misma plataforma dentro del Castillo de Praga (ver abajo los artículos de Walden Bello y Steven Pearlstein) en lo que debió haber sido un golpe maestro para las relaciones públicas del Banco y del FMI.
Los críticos estuvieron en plena forma, aunque repitiendo lo que Wolfensohn o el nuevo director del FMI Horst Kohler, seguramente, habían escuchado mil veces, pero sin obtener respuestas. El mayor logro de Wolfensohn fue intentar asumir un tono ético para asegurarnos que "tiene corazón".
"Cuando, por la mañana, salimos a trabajar" dijo, "pensamos que estamos luchando contra la pobreza, no nos sentimos responsables de que 3 mil millones de personas vivan con menos de $2 por día."
Wolfensohn intentó también evitar la crítica al reivindicar su status de "mero funcionario" Sin duda, su respuesta fue entregada como en bandeja por Ann Pettifor (del Jubileo 2000 U.K), cuando ella comentó que los verdaderos responsables, los del G7, no estuvieron presentes en la mesa. Sin embargo, para Wolfensohn, quien hace tres años todavía reivindicaba como victoria personal la transformación del Banco y recibe más de U.S.$ 360,000 por año libres de impuestos, no le es posible evitar tan fácilmente sus responsabilidades o negar su verdadero poder.
El señor Kohler no estuvo mejor, pero logró, quizás involuntariamente, criticar a Wolfensohn al decir que "yo también tengo corazón, pero también tengo que usar el cerebro para encontrar las soluciones" (fue irresistible la imagen de Dorotea brincando con estos dos hombres, por el "camino amarillo"; el uno de lata y el otro de paja, el uno cantando "si sólo tuviera corazón, y el otro, si sólo tuviera cerebro".
Después de mucho discurso irrelevante sobre cómo habían sido los primeros cuatro meses en el puesto "escuchando", la mayor contribución al debate de Koehler fue "la democracia y las políticas de mercado son el mejor camino". Los críticos se sintieron victoriosos, y al siguiente día, el reportaje del Washington Post, " Dura recepción en Praga para los líderes del Banco Mundial y del FMI" (ver abajo), justificó este análisis. En una situación deliciosamente irónica, un funcionario del FMI fue visto en las puertas del Castillo, instando a que le dejaran pasar al reportero del Post, Steven Pearlstein, aunque su nombre no constaba en la lista, "es de suma importancia que el Post cubra este evento", dijo el hombre del FMI. Y así fue.
Dentro de las reuniones, el camino también estuvo difícil para el Banco. Las manifestaciones, antes, durante y después, dominaron las ruedas de prensa, aunque sí salió a luz alguna inquietud sobre la tendencia expansionista del Banco.
El Comité de Desarrollo (un comité ministerial compuesto por los consejos de gobernadores del Banco y del FMI) fustigó levemente al Banco, al manifestarle que debía "clarificar su agenda" y sentar criterios claves para el involucramiento del Banco en los "bienes públicos globales". El grupo del G24 fue mucho más crítico, respecto al Banco mismo y su política de apertura hacia la sociedad civil. Como parte de un sinnúmero de quejas agudas, los ministros expresaron su preocupación sobre las "presiones políticas y consideraciones no económicas cada vez más fuertes, que interfieren con el proceso de aprobación e implementación de los proyectos y programas del BWI". También criticaron los desbalances existentes en el sistema, notando que "la aplicación de códigos y normas es altamente asimétrica" e hicieron un llamado hacia "procesos equitativos para la resolución de deudas".
Y por supuesto, el Banco y el FMI habrían encontrado muy pocos amigos dentro de las 12,000 activistas que se sumaron a esta manifestación pacífica y festiva. El Centro de Convenciones fue efectivamente sitiado durante seis horas, lo cual provocó tanta inquietud que se clausuró la reunión un día antes de lo previsto. El vicepresidente del Banco en asuntos de relaciones públicas, Mats Carlson, lo admitió cuando explicó la clausura anticipada al canal de televisión Reuters: "tenemos consenso en muchos asuntos relacionados al desarrollo, pero, probablemente también, tiene que ver con las manifestaciones de ayer".
Una maldición sobre todas sus casas
El Banco también está perdiendo el apoyo de la prensa establecida, la misma que previamente alagaba su rigor neoliberal, y ahora, desprecia claramente, las concesiones "confusas" de Wolfensohn hacia los manifestantes.
El editorial pos Praga del Financial Times, echó "una maldición sobre todas sus casas" al atacar, de un solo y furioso golpe (que llevó la marca ácida del oponente férreo de las ONGs, Martin Wolf ) tanto a los manifestantes como al Banco y a las élites del Tercer Mundo.
En cuanto a los manifestantes, el editorial preguntó "cómo se puede dialogar constructivamente con gente que cree que la respuesta a la pobreza mundial es lanzar piedras". Luego, echó la culpa en su totalidad a "las élites depredadoras, indiferentes, o incompetentes de los países en los cuales vive la mayoría de pobres" (vale preguntar: ¿el Financial Times apoyaría el lanzamiento de piedras a los líderes del Tercer Mundo?).
Pero el veneno verdadero lo reservaron para el Banco. Después de citar a Wolfensohn respecto a la pobreza, "también se trata de la falta de voz y representación, de la vulnerabilidad hacia el abuso, de la violencia contra las mujeres y el temor a la delincuencia. Se trata de una falta de autoestima". El Financial Times concluye imperiosamente que "Una institución de desarrollo que crea que todo esto es pobreza, está destinada a colapsar debido a su sobreexpansión imperialista".
La revista "El Economist" estuvo sólo un poco más amable, al notar que en una última publicación pro-crecimiento del Banco: "The Quality of Growth" (la calidad del crecimiento), que el mensaje principal del Banco (el correcto desde su punto de vista) se está volviendo confuso, porque está "cediendo a las fuerzas de las ONGs ........y de los Gobiernos de los países ricos a los cuales les interesa más parecer ilustrados antes que hacer lo correcto".
A pesar que tanto el Financial Times como el Economist son, evidentemente, incapaces de comprometerse a una discusión sensata sobre el significado de lo que dicen los críticos del Banco y del Fondo y, aparentemente, ni siquiera se han dado cuenta que cientos de miles de bolivianos, zambianos, y nicaraguenses están de acuerdo con los elementos "poco civilizados" de la sociedad civil (2), nos pone contentos ver que se vuelven contra sus hijos.
No convence la supuesta transformación de Wolfensohn, de él hombre que cambió el Banco, a un mero funcionario. Y, a pesar que no llegó a decir " yo sólo seguía ordenes", sí pretendió pintarse como un hombre sincero y de consciencia, atrapado entre gobiernos mentirosos y corruptos, el todopoderoso G7, las ONGs quejumbrosas y la creciente masa mundial de los humanos pobres, desempleados y en peligro de extinción.
La verdad es que el Banco consigue 80% de su capital en los mercados financieros privados, mientras la política exige que a las ONGs se las apacigue, que a los gobiernos del Tercer Mundo se los moldee, y a los pobres, por lo menos, se los reconozca. Al fin y al cabo debe ser una satisfacción saber que Exxon Mobil está del lado de uno.
La campaña Contra Los Bonos Del Banco Mundial
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LA ODISEA DE UN FUNCIONARIO DEL BANCO MUNDIAL EN PRAGA
La siguiente es una descripción detallada de la reunión anual del Banco Mundial y del FMI, realizada en Praga, del 26 al 28 de septiembre de 2000. (El autor, un alto funcionario del Banco, es un viejo contacto de Focus on the Global South. El pidió el anonimato por razones obvias).
La llegada a Praga fue impresionante debido a que el sistema puso cada cosa en su lugar. En el mismo aeropuerto nos dieron las credenciales. En cuanto bajamos del avión, pasamos las aduanas por la vía rápida. Todo estuvo tan organizado. Todos fuimos por el camino rápido. Y había azafatas!. Durante esa semana, como se supo, cerraron todas las universidades. Una de las razones fue conseguir que estudiantes actúen como guías y azafatas de los delegados durante la semana. Azafatas bonitas, sumamente bonitas. De hecho, luego tuve una cita con una de ellas.
La calma decepcionante
Debo decir que me pareció, que por lo menos entre mis contactos, no había ni la menor idea de lo que se venía. De hecho, la posición generalizada entre los delegados del WB-FMI era que la policía reaccionaba de manera exagerada. Yo llegué el día sábado 23. Los días 24 y 25 no pasó nada. Hubo muchas actividades y todos pensaron que no iba a suceder nada. Creo que los delegados y banqueros privados, tampoco esperaban que algo pase el día martes siguiente. El debate del día 23, entre James Wolfensohn, Horst Koehler y las ONGs, auspiciado por Vaclav Havel, no fue bien anunciado. Las personas con quienes estuve no habían escuchado nada sobre ello. El debate constó en una agenda diaria llamada "Mercados Emergentes", pero no en forma destacada. Sólo quienes recibieron el aviso antes de llegar a Praga, dentro de los que me incluyo, entendieron su significado. Advertí a mi jefe que quería asistir, pero me dijo que había cosas mas importantes que hacer. De todos modos, los días sábado y domingo fueron días tan tranquilos, que parecía que este ritmo se mantendría durante todo el evento.
Un martes de Kafka
El día martes las cosas cambiaron súbita y dramáticamente. El martes fue la inauguración. El día lunes el sistema de seguridad nos avisó que algo podía pasar el día siguiente. Pero, aún cuando la seguridad empezó a distribuir hojas volantes dentro de las salas de los delegados, nadie lo creyó. A través de esas hojas nos advertían que si íbamos a ir al Centro de Convenciones el día martes, debíamos estar dispuestos a quedarnos allí por un rato, debido a que una protesta podía dejar encerrados a los delegados. Aún así, tuve la impresión de que nadie lo tomó tan en serio, ya que, al día siguiente, todos acudieron a la inauguración. De lo contrario, algunos no habrían asistido. Vi a ex presidentes del Banco entrando con sus esposas y banqueros privados de las grandes ligas. Parece que nadie tomó en serio las advertencias.
Cerca del medio día, repentinamente, anunciaron que se iba a detener el sistema de transporte. Existía un servicio de transporte regular entre el hotel y el Centro de Convenciones cada quince minutos, pero éste, súbitamente, fue cancelado. La entrada principal fue bloqueada, las otras dos entradas fueron también cerradas por la policía anti-motines, la misma que se tornó visible en el Centro. Sin embargo, la manifestación estuvo todavía lejos del lugar. De todas formas, no fue posible salir. Se habló de un incidente: un joven delegado del gobierno japonés intentando salir, había pasado por una de las entradas secundarias; se oyó que lo golpearon y que tuvo que ir al hospital. Nos comunicaron que no saliéramos, que ni lo intentáramos.
No hubo una indicación clara de lo que podía pasar después. Vi a ex presidentes del Banco vagando sin saber qué hacer. Pregunté a un ex presidente sobre su situación, me dijo que su esposa había logrado evitar llegar al centro al ir con un tour de Praga, pero que él se quedó atrás No sabía lo que estaba pasando. Cuando le informé sobre las protestas, se desconcertó totalmente.
Todos querían salir. A las 7.30 de la noche, hubo una indicación oral. Todos debíamos ir directamente al metro. El metro estuvo parado todo el día. Nos dijeron que ya estaba abierto y que era necesario salir enseguida. Consiguieron un tren especial para trasladar a los delegados a la última parada en la que había buses para llevar a los delegados a la recepción en la sala de exposiciones. Una vez allí, nos sorprendimos al ver que los manifestantes ya se encontraban en ese lugar. Esta sala de exposiciones era, supuestamente, un lugar seguro, pero los manifestantes nos ganaron en llegar. Las autoridades no tenían planes para esta contingencia. Cuando terminó la recepción, los organizadores sólo querían dispersar a los delegados y nos llevaron a diferentes partes de Praga y nos comunicaron que debíamos arreglarnos solos. Mucha gente estuvo bien preocupada; personalmente lo disfruté. Finalmente, alrededor de la media noche, llegamos a nuestro hotel, todavía sin entender el alcance de las manifestaciones. Por supuesto, una vez en el hotel, todos prendimos el CNN y nos enteramos de la destrucción del MacDonalds.
¿Dolor o placer?
Estuve alojado en el hotel Renaissance, cerca del casco histórico. Estuve con un amigo que estaba alojado en el hotel Hilton a unos 10 minutos del mío. Me quité el terno y me puse un blue jean y ropa cómoda. El permaneció con su terno y su maletín que tenía un logotipo grande del FMI. Mientras caminábamos hacia su hotel, nos encontramos con un grupo de manifestantes franceses que empezó a molestarnos. De hecho, si nos hubieran amenazado físicamente, tenía pensado decir que era amigo de uno de sus líderes y habría gritado su nombre. Estuve listo para hacerlo. La persona con quien estaba era de un país del Tercer Mundo. Sin embargo, le avisé que indicarlo no sería suficiente, no con su insignia del FMI. Afortunadamente, había un restaurante cerca y lo empujé para que entrara. Tomamos cerveza hasta que los manifestantes se vayan, luego salimos.
Al regresar de su hotel me encontré con otro problema. Dos prostitutas se me acercaron, y la una me empezó a frotar las nalgas. Supongo que supieron que era delegado. Creo que no eran checas, parecían italianas. Tal vez vinieron con los manifestantes italianos, pues habíamos escuchado que la policía checa había llevado fuera de la ciudad a la mayoría de prostitutas. Con lo cual, esa noche fue asunto de quién alcanzaba primero a los delegados, las prostitutas o los manifestantes. Si tuviste suerte fue el placer, si no, fue el dolor. De todos modos, nunca discutimos el precio, salí corriendo. Quién sabe, pudieron haber sido manifestantes disfrazados.
¿De quién eres partidario?
Al día siguiente, unos pocos delegados fueron al Centro de Convenciones. La mayoría permaneció en los hoteles. No querían salir. Pero los que sí salieron, se vistieron de terno. Eso no entendí. Los que sí tuvimos la valentía de ir al Centro, llegamos por una ruta completamente diferente. Nuestro bus iba detrás de un tranvía al que siguió durante toda la ruta. Para mí resultó excelente porque no había visto la ciudad de Praga y lo bella que es. En el Centro empecé a hablar con los guías estudiantiles. No entendían lo que estaba pasando. No sabían si debían estar con los manifestantes o los delegados. Sólo querían que el asunto terminara. Esta actitud también noté en la policía. Cuando solicité indicaciones a los policías, muchas veces no me respondieron. Tuve la sensación de que tanto los manifestantes como los delegados les pusieron a la defensiva. Creo que policías y estudiantes vivieron un dilema, éstos, debido a su juventud, no experimentaron las protestas de los últimos años de la década del ochenta. Por lo que no supieron que hacer.
Como se conoce, la reunión fue clausurada un día antes de lo previsto. El día siguiente, durante la conferencia de prensa, se negó que la razón para ello fueron las manifestaciones. Dijeron con toda sinceridad que eran tan eficientes que habían logrado hacer todo en sólo dos días. La prensa se rió.
El fin del asunto
El verdadero cierre del evento fue la rueda de prensa del día siguiente (del día 28). En ella, estuvieron presentes, para contestar las preguntas, tanto Wolfensohn como Koehler. Hubo un grupo de periodistas cuestionador. Desde el inicio, las preguntas fueron agudas. Variando de las específicas a las básicas. Por ejemplo, un reportero de India preguntó a Wolfensohn y Koehler, qué opinaban sobre la acusación de ser causantes de tanta miseria en el Tercer Mundo. Wolfensohn dijo: no soy responsable por todo eso y, si usted lo cree, está mal informado. Durante toda la conferencia, primaron las preguntas sobre las manifestaciones y no sobre los principales asuntos. Desde mi punto de vista, esto significa que se lograron los objetivos de la protesta. Efectivamente, interrumpieron el proceso.
Algunos reporteros dijeron que la reunión anual fue obsoleta y estuvo fuera de control, y pidieron la opinión del Banco y del FMI. Wolfensohn respondió que, a pesar de ser posible la realización de reuniones "virtuales", resultaba todavía importante el contacto personal, por lo que el Banco continuaría realizando las reuniones anuales. Wolfensoh y Koehler insistieron en que habían "alcanzado" a las ONGs, y que para ellos el debate del sábado, en el Castillo de Praga fue un éxito. Por otro lado, por mi experiencia, de haber visto a Wolfensohn durante varios años, tuve la impresión que estuvo muy cansado. Parece que ya no tenía nada nuevo que decir, e incluso, sus declaraciones a la prensa carecían de entusiasmo. Repitió lo mismo de siempre. Quizás, finalmente, la inutilidad de todo le había llegado. En cuanto a Koehler, éste estuvo entusiasta y ligero. No, ligero no es la palabra. Lo que quiero decir es que pareció bien ingenuo. Creo que esto se explica no sólo por no dominar el inglés. Habló como estudiante, repitiendo el discurso de no ser banquero sino una persona de corazón. Los dos dijeron que la violencia fue asunto de una minoría muy, muy pequeña, y que la mayoría de los manifestantes estuvo allí porque tenía algo que decir, y que planteó varios argumentos legítimos. Ahora, el Banco y el FMI iban tomar más en serio sus preocupaciones. Para mí fue difícil distinguir entre la realidad y la retórica, pues Wolfensohn jugaba con su reloj continuamente. Desde mi punto de vista, al fin y al cabo, los manifestantes acapararon la agenda. Creo que lo que sucedió en Praga creó una fuerte impresión dentro de la burocracia del Banco-FMI, aunque ésta es una burocracia mucho más atrincherada que la de la OMC. Tuve la sensación de que, después de Praga, se tomaría mucho más en serio las palabras de la sociedad civil. Pero hay que ver si esto significará un diálogo verdadero.
Llama el desierto
Las dos próximas reuniones anuales se realizarán en Washington y luego, la tercera, en Dubai. El jefe del comité organizador de Dubai nos aseguró que la temperatura sería más alta en Dubai que en Praga!. Dijo que antes de la reunión de Praga, no preveía problemas en Dubai, pero luego, habría que repensar el asunto. Aunque la reunión es de aquí a tres años, el impacto ya consta. Tengo la sensación de que, cuando analicen la reunión de Praga, la burocracia del Banco-FMI va a decidir no continuar con las reuniones anuales. Ya que la única función de éstas es dar un espacio para que los gobernadores presenten sus discursos, cada vez más, los gobernadores presentarán sus discursos por escrito y las reuniones se convertirán en reuniones virtuales.
Y, probablemente, intentarán separar las reuniones informales de las formales, porque lo más importante de estas conferencias son las fiestas informales entre empresarios. Hubo por lo menos 15 fiestas extravagantes, muy extravagantes, para los delegados, organizadas por los bancos comerciales. Para muchos delegados, éstas fueron los eventos más importantes de la conferencia. Los demás eventos fueron simplemente obligatorios. Si yo fuera un manifestante, habría ido a esos sitios por su falta de seguridad, eran sitios muy abiertos, fueron los eventos a los cuales todos asistieron en las noches, y constaban en la lista pública de eventos. Eso realmente habría puesto fin a la conferencia.
EL DEBATE DEL CASTILLO DE PRAGA
Unos pocas preguntas para los señores Wolfensohn y Koehler
Por Walden Bello
El día 23 de Septiembre, 2000, el presidente de la República Checa, Vaclav Havel, auspició un debate entre los presidentes de las Instituciones Bretton Woods y sus críticos de la sociedad civil. El evento se realizó en el castillo de Praga, inmortalizado por el cuento de Kafka, El Castillo, a pocos días de la reunión anual del Banco Mundial y el FMI en la capital checa.
Asistido por unos 300 invitados: funcionarios de gobiernos; de las instituciones multilaterales; académicos; y representantes de la sociedad civil; el evento rápidamente se convirtió en un intercambio acalorado. El Washington Post informó que "aunque no fue la primera vez que se escucharon las quejas (de las ONGs) rara vez habían sido presentadas en un sitio a la vez tan público y tan íntimo. No es una sorpresa que Wolfensohn y Koehler lo tomaran algo personalmente". Por un lado estaba Horst Koehler, el director gerente del FMI; el presidente del Banco Mundial James Wolfensohn; el financista George Soros; y Trevor Manuel, el Ministro de Finanzas de Sudafrica. Por el otro lado estaba Katrina Liskova, representante de una militante ONG checa, Ann Pettifor, cabeza de Jubileo 2000 U.K. y Walden Bello, director ejecutivo de Focus on the Global South. El debate fue facilitado por Mary Robinson, la ex presidenta de Irlanda y actual jefa de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU.
A continuación presentamos una versión compuesta y editada de las dos largas intervenciones del Director de Focus on the Global South. Los datos presentados por Walden Bello se apoyan en varias publicaciones e informes.
Primero quiero agradecer al presidente Havel por haber auspiciado este debate, y a la Presidenta Robinson por facilitarlo. Jamas pensé que me sentaría tan cerca de Jim Wolfensohn. Supongo que esto es lo que se llama el combate cuerpo a cuerpo. Durante mucho tiempo el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional han evitado un verdadero debate con sus críticos de la sociedad civil. Hoy en día, los representes de esas dos instituciones están aquí parcialmente debido a la presión ética del Presidente Havel, y parcialmente porque se percatan que, con sus dos instituciones experimentando una crisis de legitimidad sin paralelo, de hecho la peor en sus 56 años de vida, la vieja estrategia de negar y no confrontar, ya no funciona.
En esta breve presentación quiero abordar cuatro mitos propagados por el Banco y el Fondo y terminar con algunas preguntas para los señores Wolfensohn y Koehler.
Mito No.1 : El Banco Mundial y el FMI proponen el "buen gobierno".
Realidad: Durante la mayor parte de los últimos treinta años el Fondo y el Banco han estado vinculados íntimamente con gobiernos corruptos y violadores de los Derechos Humanos. ¿Qué tuvieron en común la dictadura brasileña, Ferdinand Marcos, el General Pinochet, el gobierno del PRI en México, y el régimen de Suharto en Indonesia? Todos fueron gobiernos o jefes de gobiernos designados por el Banco Mundial como "países de concentración"; es decir, países a los cuales el flujo de recursos fue más fuerte que a otros países de tamaño y de nivel de ingresos parecido.
Durante los últimos treinta años, más de U.S$ 30 mil millones de los fondos del Banco fueron enviados a la dictadura de Suharto. Según algunos informes, incluyendo un informe del Banco del año 1999, el Banco toleró la corrupción, dio un estatus de verdad a las falsas estadísticas gubernamentales, legitimó la dictadura al describirla como un modelo para otros países, y dio un mirada complacida a la situación de los derechos humanos y la economía. Todo esto pasó bajo su mandato señor Wolfensohn, y el pueblo indonés nunca va a perdonar el Banco.
Mito No. 2: El FMI y el Banco Mundial están preocupados por la degradación del medio ambiente.
Realidad: Una y otra vez, los estudios de impactos de los programas de ajuste estructural del Banco Mundial/FMI han demostrado, a través de la institucionalización del estancamiento y los altos niveles de pobreza, que estas instituciones han estado entre los mayores contribuyentes a la degradación del medio ambiente en los países en vías de desarrollo. Por ejemplo en mí país, las Filipinas, fue tan profunda la crisis provocada por el ajuste estructural a mediados de los ochenta, tanto en las urbes como en el campo, que el flujo poblacional se desvió de las ciudades hacia bosques de acceso abierto, cuencas hidrográficas, y pesquerías artesanales, desestabilizándolos severamente en el proceso. Estudios demuestran que, desde finales de los setenta e inicios de los noventa, los 15 mayores deudores del Tercer Mundo, todos los cuales fueron sometidos al ajuste estructural, habían triplicado la tasa de explotación de los bosques, sin duda un fenómeno provocado por la presión del programa de ajuste para que incrementen las exportaciones y paguen la deuda externa.
No demuestra sensibilidad con el medio ambiente el apoyo acérrimo del señor Wolfensohn y la administración del Banco para el oleoducto Chad - Camerún, un proyecto que hará daño a los ecológicamente sensibles bosques tropicales de la costa atlántica de Camerún. Tampoco revela preocupación por el medio ambiente la violación de las normas del propio Banco sobre Evaluación Ambiental, Repoblación Involuntaria, Pueblos Indígenas, en su intento frustrado por aprobar el Proyecto sobre Pobreza en China Occidental, que habría transformado un ecosistema árido que sostiene a los pastores de ovejas tibetanos y mongoles en tierra dedicada a la agricultura para los inmigrantes chinos.
Un a mirada a la carpeta de prestamos del Banco revelaría la realidad detrás de la retórica: los préstamos ambientales como porcentaje de la totalidad de la carpeta bajaron de 3.6 por ciento en el año fiscal 1994 a 1.02 por ciento en el 1998; los fondos destinados a proyectos ambientales cayeron en un 32.7 por ciento entre 1998 y 1999; y en 1998 más de la mitad de todos los préstamos de las ramas del sector privado del Banco se dedicó a proyectos ambientalmente dañinos, tales como minería, carreteras y energía.
Mito No. 3 El Fondo y el Banco están comprometidos en combatir la pobreza.
Realidad: es todo el opuesto. El Banco y el FMI son claves en la creación de la pobreza.
Los programas de ajuste estructural impuestos durante los últimos 20 años en más de 90 países en transición y en vías de desarrollo institucionalizaron el estancamiento económico, aumentaron la pobreza y exacerbaron la desigualdad en estas áreas. De hecho, un informe del Banco Mundial recién publicado admite que se empeoró la pobreza durante los años 90 en Europa del Este, Africa subsahariana, América Latina y el Caribe, y Asia del Sur; todas regiones que han sido sometidas a los programas de ajuste del Banco-FMI. De hecho, tan mala fue la historia de los programas de ajuste, que, durante la reunión del Banco-FMI de septiembre 1999, el FMI cambió el nombre de la Extended Structural Adjustement Facility (Facilidad para el Ajuste Estructural Extendido) por el de la Poverty Reduction and Growth Facility (Facilidad para el Crecimiento y la Reducción de la Pobreza). La falta de logros positivos del programa de Ajuste Estructural fue tan evidente, que Larry Summers, Secretario del Tesoro de EE.UU., quien en su posición de economista principal del Banco a inicios de los noventa fue partidario del ajuste, ya en su nuevo cargo, admitió ante el Congreso estadounidense que es hora de archivar el enfoque macro económico que tiene como eje al FMI por que simplemente no funcionaba.
Recientemente el Banco ha estado ocupado en crear pobreza en Asia del este. Ya hay consenso respecto a que el programa dura de altas tasas de interés y recortes presupuestarios impuesto por el Fondo convirtió a una crisis financiera en una recesión plena, con tasas de crecimiento negativas en Tailandia, Indonesia y Corea del Sur, y una alza aguda en las tasas de desempleo y pobreza. En Tailandia, por lo menos un millón de personas cayeron en la pobreza, mientras en Indonesia la cifra alcanzó 21 millones. En Corea, la tendencia a la baja de las tasas de pobreza entre 1975 y 1995 se revirtió agudamente en el 98, y la recesión acarreó una tasa de suicidios 59.4% más alta en el 98 que en el 97.
En cuanto al Banco Mundial, la verdad tras la cruzada del señor Wolfensohn para poner fin a la pobreza mundial, fue revelada por la bi-partidaria Comisión Meltzer cuyo mandato fue examinar la actuación de las instituciones Bretton Woods; 70 por ciento de los desembolsos no prestatarios del Banco está dirigido a sólo 11 países, dejando que los demás 145 países luchen entre sí por el otro 30 por ciento; 80 por ciento de los recursos del Banco están dedicados no a los países más pobres, sino a los países más acomodados y que tienen un "rating" positivo de crédito por lo que pueden conseguir fondos en los mercados privados de capital; la tasa de fracaso de los proyectos del Banco es de 65-70 por ciento en los países pobres, y 55-60 por ciento en el conjunto de los países en vías de desarrollo.
Entonces, ¿por qué sigue el Banco pontificando sobre su "noble misión" de erradicar la pobreza? Porque ha aprendido bien de Josef Goebbels que una mentira repetida constantemente puede eventualmente lograr el estatus de una verdad.
Mito No.4 El Fondo y El Banco buscan activamente la ayuda de la sociedad civil.
Realidad: La verdad es que lo que más interesa al Banco y al Fondo es utilizar a la sociedad civil para legitimar sus enfoques de siempre, a través de diálogos que en la práctica resultan monólogos. El Banco y el Fondo están más interesados en dividir la oposición de la sociedad a sus proyectos, y esto lo logran marcando a algunos grupos de la sociedad civil como las "ONGs razonables" y a los críticos más militantes, "ONGs irrazonables" sólo interesadas en "apagar la discusión". Es claro que el diálogo con las ONGs no fue la intención del señor Wolfensohn cuando evitó el debate sobre las ventajas y desventajas del oleoducto Chad-Camerún, y en vez de ello recurrió a una estrategia de insultos, al llamar a los opositores del proyecto "la Mafia de Berkeley".
Quiero terminar planteando la pregunta; ¿Son capaces de cambiar el Fondo y el Banco Mundial?. Creo que conoceremos la respuesta al escuchar cómo los señores Koehler y Wolfensohn respondan a las siguientes preguntas.
Hasta el momento, lo que nos han dicho es que el señor Wolfensohn se siente bien al salir a trabajar cada día y que el señor Koehler sí tiene corazón. Esta espuma no es lo que nosotros, los miembros de la sociedad civil, buscamos hoy en día. Buscamos respuestas sólidas a preguntas sólidas. Por Favor.
Dura Recepción en Praga para los líderes del Banco Mundial y el FMI
Por Steve Pearlstein, Washington Post
Praga 23 de Septiembre 2000 – Aunque haya sido jefe del Estado durante más de una década, Vaclav Havel todavía mantiene los instintos del dramaturgo, que una vez era, de crear una gran obra de teatro político.
Esta mañana, Havel presentó su obra más reciente en los terrenos del Castillo de Praga, en un edificio construido por la dinastía Hapsburg para jugar badminton. Allí, bajo la mira de Havel, los presidentes del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, quienes estuvieron en Praga para las reuniones anuales, escucharon directamente a sus críticos, que les acusaron de mimar a tiranos, despojar al medio ambiente y difundir la pobreza.
"Sí señor Wolfensohn, bajo su mandato usted ayudó a legitimar la dictadura de Suharto (en Indonesia) y esto el mundo no le va a perdonar" dijo Walden Bello, un científico y activista de Derechos Humanos, dirigiéndose al James Wolfensohn, presidente del Banco Mundial, quien estuvo sentado a su lado.
Algunos minutos antes, Katrina Liskova, una estudiante checa dijo a Horst Koehler, el alemán que encabeza el FMI, que si el Banco Mundial y el FMI hubieran aplicado en Europa después de la Segunda Guerra Mundial sus políticas actuales "estaríamos todavía con racionamientos de comida"
Al final de los noventa minutos de la sesión, el presidente de Amigos de la Tierra Internacional, dijo a Wolfensohn que él y sus colegas, debido a su afán de construir represas en el Tercer Mundo, eran personalmente responsables por la muerte de unas cien personas y por el desalojo de unos 10 millones.
Aunque estas quejas han sido escuchadas previamente, rara vez han sido presentadas en un sitio a la vez tan público y tan íntimo. Quizás no debería sorprendernos que Wolfensohn y Koehler lo tomen de manera personal..
"Tengo que decir que cuando salimos a trabajar cada día, tenemos una visión diferente de lo que hacemos" dijo Wolfensohn, un banquero de inversiones con una larga trayectoria de filantropía y activismo cívico "No nos sentimos responsables por el calentamiento global ni porque hayan 3 mil millones personas que viven con menos de $2 por día. No somos un gobierno global"
"Tengo corazón, pero a mi me toca también usar el cerebro para encontrar las soluciones" dijo Koehler en un instante, al poner en claro su punto de vista respecto a que la política económica requiere más que una simple empatía.
Sorprendentamente, fue Ann Pettifor, una promotora del alivio de la Deuda del Tercer Mundo quien presentó la defensa más entusiasta de los banqueros internacionales, aunque ingenuamente. Su punto fue que quienes verdaderamente sientan las reglas del capitalismo global son el Secretario del Tesorero de EE.UU, Lawrence Summers, y los Ministros de Finanzas europeos.
Después de las presentaciones formales, los actores salieron del escenario y continuaron su dialogo mientras caminaban en el terreno fresco y sombreado del Castillo. Billonarios como George Soros se mezclaron con estudiantes mochileros que protestaban en las calles, mientras el Ministro de Finanzas de Sud Africa delicadamente tomó vino al lado de activistas de Derechos Humanos de Indonesia.
A veces todo asumió una calidad surrealista. Camareros en sus ternos formales repartiendo cócteles mientras la música venía ocasionalmente ya sea de violinistas gitanos, cánticos de monjes, y un flautista que vagaba con una canasta sobre su cabeza.
Cuando finalmente terminó, Havel dijo que estuvo satisfecho de que el encuentro ayudó a civilizar el diálogo entre los globalizadores y sus críticos, pero no se hizo ninguna ilusión sobre haber frustrado las manifestaciones masivas planificadas para el día lunes.
"Sólo estamos en el primer acto" dijo el presidente dramaturgo. No quiso opinar sobre el desenlace de la obra.
Enfoque Sobre Comercio es un boletín, publicado por Focus on the Global South, que proporciona noticias y análisis sobre las tendencias del comercio y el sector financiero global, enfatizando el análisis de esas tendencias desde una perspectiva integral e interdisciplinaria que es sensible no solo a los asunto económicos sino también a los aspectos ecológicos, políticos, sociales y de género. Sus contribuciones y comentarios serán bienvenidos.
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ENFOQUE SOBRE COMERCIO
Número 55, Octubre 2000