ENFOQUE SOBRE COMERCIO

No 94 Noviembre de 2003

 

 

 

EN ESTA EDICIÓN de Enfoque sobre Comercio Herbert Docena informa sobre los esfuerzos de EEUU para reunir fondos para la reconstrucción de Irak, y Ben Moxham escribe sobre el alcance cada vez más amplio del aparato militar estadounidense,en laprimera de dos notas al respecto. Josu Egireun y Josep-Maria Antentas nos ofrecen una lectura pormenorizada de las movilizaciones de Cancún y las lecciones a aprender, y Raul Zibechi pasa revista con escepticismo al renacimiento de la ‘burguesía nacional’. Y para quienes aún no escucharon la noticia, Walden Bello fue galardonado el mes pasado con el prestigioso ‘Premio Nobel Alternativo’ de la Right Livelihood Foundation. Incluimos entonces la mención completa del merecidísimo reconocimiento que se le brindó. Felicitaciones Walden!


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CONFERENCIA DE DONANTES EN MADRID: LA "BONANZA PENDIENTE"

Herbert Docena


EL APARATO MILITAR DE EEUU: TRAYENDO ESPERANZA "A TODOS LOS RINCONES DEL MUNDO"

Ben Moxham

CANCÚN: ANATOMÍA DE LA PROTESTA

Josep-Maria Antentas y Josu Egireun

GLOBALIZACIÓN O BURGUESÍA NACIONAL: UN DEBATE FUERA DE TIEMPO
Raúl Zibechi

WALDEN BELLO RECIBE EL ' PREMIO NOBEL ALTERNATIVO '
Mención de reconocimiento del Right Livelihood Award 2003

 

 

CONFERENCIA DE DONANTES EN MADRID: LA "BONANZA PENDIENTE"

por Herbert Docena*

A pesar de los nuevos ofrecimientos de aumentar la participación en la bonanza de la reconstrucción de Irak, la conferencia de donantes para Irak convocada por Estados Unidos terminó en desilusión, pues sólo se recaudaron US$13 mil millones, muy lejos de los US$36 mil millones fijados como objetivo. Para frustrar aun más las expectativas, hasta dos tercios del total de los compromisos serán préstamos y no donaciones. Y, si la experiencia de recolección de fondos para Afganistán sirve de indicación, muchos de los compromisos podrían terminar simplemente en más promesas multimillonarias rotas.

"Una conferencia muy exitosa"

La mayor parte de las contribuciones provienen de quien ya se esperaba que aportase:
Japón puso más de US$5 mil millones, España US$300 millones y Kuwait otros US$300 millones.

Tal como se esperaba, Francia y Rusia no pusieron nada. Alemania donó apenas US$100 millones, la mitad de los cuales fueron su parte de la contribución de la Unión Europea. Filipinas ofreció US$1 millón que no puede permitirse aportar, Vietnam ofreció arroz y Sri Lanka prometió té. Las naciones árabes, con las que Estados Unidos contaba para sacar las castañas del fuego, resultaron ser las más aguafiestas.

Para subrayar cuán seriamente se tomaban esta instancia de recaudación de fondos, muchos gobiernos enviaron burócratas de bajo rango, y otros simplemente indicaron a sus diplomáticos asignados en Madrid que se aparecieran y saludaran.

"Aquí estamos y hemos tenido una conferencia muy exitosa", dijo el secretario de Estado de EEUU, Colin Powell al final del evento que duró dos días, intentando poner buena cara. Antes del comienzo de la conferencia, sin embargo, Powell ya trataba de calmar las expectativas diciendo que "Yo nunca he considerado [la cifra de US$36 mil millones] como un objetivo que hay que alcanzar", aunque más tarde exhortó con firmeza a los participantes a hacer donaciones "sustanciosas".

Pero apenas si donaron, y ciertamente no en forma "sustanciosa". Para magnificar la cifra final, los organizadores tuvieron que repetir que se habían obtenido US$33 mil millones - el total que incluye los US$20 millones prometidos por EEUU, aunque en verdad nunca se pretendió que esta cifra se incluyera en el tanteador de Madrid. (1)

Chantaje emocional

El pedido de dinero de EEUU se topó con muchos oídos sordos, a pesar que la estrategia de recolección de fondos implicaba tratar de convencer al mundo que la única forma de reconstruir Irak es continuando la ocupación. Al solicitar donaciones a los países, EEUU quería que el mundo se resignara al hecho de que no se retirará de Irak en el futuro cercano, y que la única manera de ayudar a los devastados iraquíes era financiando la ocupación.

Esta fue la línea de razonamiento adoptada por la "comunidad internacional" en la reciente resolución 15-0 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que efectivamente legitima la ocupación y exhorta a los países a dar una mano. Armado con esta resolución, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, inauguró la conferencia de Madrid instando a los otros países "a dar, y a dar con generosidad".

"Todos esperamos el establecimiento de un gobierno soberano iraquí tan pronto como sea posible, pero el comienzo de la reconstrucción no puede ser pospuesto hasta ese día", dijo Annan, reforzando el argumento de las fuerzas de ocupación. (2)

EEUU y los otros gobiernos que necesitan una coartada política para convencer a sus contribuyentes de que donen dinero esperaban utilizar una especie de chantaje emocional como arma de negociación, sirviéndose de la miseria y el sufrimiento del pueblo iraquí.

Según esta línea de argumentación, quienes llaman al fin de la ocupación y se oponen a financiarla no sólo son demasiado ingenuos y poco razonables, sino también personas frías y sin corazón que no se preocupan verdaderamente por el pueblo iraquí. Aquellos que activa o pasivamente apoyan la ocupación, por el contrario, son representados como los nobles corazones que ayudan a los iraquíes.

"Necesitamos tanto el dinero..."

Además de tomar al mundo como rehén en el drama de los iraquíes, EEUU se vio obligado a abandonar ciertas concesiones y a prometer caramelos para estimular mayor generosidad. Tres días antes de la conferencia, EEUU acordó finalmente establecer el Fondo internacional para la reconstrucción de Irak (IIRF), que será administrado en forma independiente por el Banco Mundial y la ONU.


"Necesito el dinero tan desesperadamente que tenemos que permitir que sea la comunidad internacional quien esté a cargo, a lo que nos oponíamos por principios", habría dicho el administrador estadounidense en jefe de Irak, el teniente Paul Bremer. (3) Si no estuviera tan desesperado por dinero, EEUU hubiera elegido seguir controlando cómo se gastará todo el dinero de la reconstrucción y a quién se le otorgarán los contratos.

Ese control exclusivo le había permitido a EEUU quedarse hasta ahora con la mayor parte de los mil millones de dólares en contratos de reconstrucción, porque las leyes federales exigen que los contratos se otorguen solamente a empresas estadounidenses. El subsecretario del Tesoro de EEUU, John Taylor, subrayó hace poco que mientras el dinero provenga de los contribuyentes estadounidenses, EEUU se reservará el derecho a impedir que empresas no estadounidenses obtengan contratos financiados con ayuda bilateral. (4)

Estrategia de venta

Con la creación del IIRF, sin embargo, EEUU se ha visto obligado, debido a sus problemas de iliquidez, a compartir la bonanza de la reconstrucción con empresas no estadounidenses. Se esgrimió entonces la posibilidad de acceder a una parte en esta bonanza lucrativa como el principal incentivo para inducir a los países donantes a separarse de su dinero. "Es una forma de conseguir que paguen el derecho de piso", confesó un alto funcionario estadounidense antes de la conferencia. "Esa es la estrategia de venta." (5)

EEUU se dispuso a asumir este compromiso sólo porque una concesión así no atentaría contra su control político y militar sobre Irak ocupado. De hecho, al estimular más financiación extranjera para compensar los actuales problemas financieros de EEUU, el acuerdo podría incluso permitir a EEUU gastar más en ‘pacificación’ y menos en auxilio.

EEUU tendría menos dinero para ofrecerle a sus empresas, pero por lo menos podría asegurarse de tener los recursos para quedarse más tiempo. Después de todo, un dólar no gastado en plantas de tratamiento de agua (porque otros las estarán pagando) es un dólar más para gastar en balas y bombas. Por lo tanto, cualquier donación, incluso si se realiza a través de un canal independiente, seguiría prolongando y financiando indirectamente la ocupación.


Pero lo significativo del IIRF es que marca el viraje de una reconstrucción unilateral a una multilateral. Con el IIRF, el proceso de licitación de los contratos será abierto ahora a todos. Ahora los donantes podrán donar directamente a Irak el dinero de sus contribuyentes y especificar al mismo tiempo que solamente sus propias empresas habrán de beneficiarse con los contratos de reconstrucción respectivos.

Como es práctica corriente en las ayudas de este tipo, los US$5 mil millones de Japón se le adjudicarán probablemente a un contratista japonés, y los US$300 millones de España irán a sus propias empresas selectas. Que se trate de donaciones o préstamos podría marcar una gran diferencia. Por ejemplo, si la contribución para reconstruir un puente es una donación, entonces Irak se queda con el puente, pero la empresa japonesa o española se queda con el dinero. Pero si se trata de un préstamo, como es mucho más probable que ocurra, entonces Irak se queda con el puente, pero también tendrá que pagarle al gobierno español o japonés en el futuro, bajo condiciones que estos gobiernos establecen hoy sin el consentimiento de los iraquíes.

Un futuro brillante

A pesar de todos estos arreglos, los organizadores pretendieron presentar la conferencia como el encuentro de los generosos y no como el reparto multilateral del botín de guerra que resultó ser. "Madrid es hoy el símbolo de nuestra confianza en el futuro de Irak", dijo la ministra española de Relaciones Exteriores, Ana Palacios. "Si podemos hacer triunfar el proceso, Irak debería tener por delante un futuro brillante después de su pesadilla", dijo Hilary Benn, titular de la secretaría de Desarrollo Internacional de Gran Bretaña. (6)

Pero al mismo tiempo que se negociaba en las salas de reunión, en otra parte del mismo complejo sesionaba también una conferencia paralela de inversionistas que reunía a los posibles beneficiados para hablar del futuro brillante que les espera. Aquí, miembros de la delegación del Consejo de gobierno iraquí (IGC, por su sigla en inglés), que consta de cien personas, hicieron presentaciones sobre las muchas oportunidades de negocios para los inversionistas, en lo que se considera la mayor y más lucrativa fiesta de reconstrucción desde la segunda Guerra Mundial.


La conferencia atrajo a representantes de organismos y corporaciones empresariales tales como la Cámara de Comercio de EEUU, la Asociación de Empleadores de España, el gigantesco fabricante de automóviles Daimler Chrysler, la empresa Caterpillar de maquinaria para la construcción, e incluso el francés BNP Paribas, obligado a buscarse un lugar con el gobierno español ya que Francia no contaba con nadie que pudiera reservárselo. (7)

El castigo
Haciendo gala del don de elegir el buen momento, el director interino del banco central iraquí aprovechó la ocasión para anunciar que seis bancos extranjeros pronto tendrán licencia para operar en Irak. (8) Anteriormente se había informado que el JP Morgan Chase, accionista mayoritario en algunas de las mayores empresas del mundo como ExxonMobil, General Electric y General Motors, estaría al frente de un consorcio de bancos occidentales que operarán el nuevo Trade Bank of Irak. (9) En una economía donde las oportunidades comerciales están en auge pero el capital es escaso y las tasas de interés, por consiguiente, son altas, JP Morgan y los bancos elegidos se aseguran así un nicho en lo que promete ser uno de los sectores más lucrativos de la economía.

El mismo día, apenas para recordárselo a tiempo a los donantes, una columna de opinión del periódico London Financial Times de orientación empresarial sugirió en que bolsillos podrían terminar las donaciones. "Si esos fondos que tanto costó obtener han de redituar el máximo beneficio", escribe Kamal Shair, "la atención de los donantes debe centrarse en ayudar a construir un Irak que adopte una economía abierta, liberal". Esos millones, insiste Shair, no deben utilizarse sólo en asistencia financiera, sino "extenderse a la promoción de inversiones privadas complementarias". (10)

Por si quedaba alguna duda sobre lo que verdaderamente se estaba negociando en Madrid, los mismos representantes del Consejo de gobierno iraquí (IGC) lo hicieron explícito. Cuando se le preguntó acerca de la negativa de Francia, Rusia y otros países a colaborar, un miembro del IGC amenazó con que "El nuevo gobierno iraquí lo recordará". Estos países, según se dice afirmaron los miembros del IGC, serían "castigados" cuando llegue el momento de otorgar más contratos. (11)

Corrupción absurda

A fin de cuentas, sin embargo, a pesar de las promesas de "un futuro brillante", pocos quisieron "pagar el derecho de piso".

Esto podría deberse en parte a verdaderas limitaciones políticas y económicas de los países donantes que se enfrentan a crecientes déficit presupuestarios y oposición pública general contra la guerra. Incluso si hubieran querido entrar en el reparto, estos gobiernos no tenían suficiente dinero o suficiente capital político para sacrificar. Pero no apuntalar ni financiar lo que muchas mayorías consideran una ocupación ilegal puede haber sido también una decisión consciente y deliberada.

Y ciertamente no ayudó el hecho que la misma semana de la conferencia aún seguían publicándose explosivas acusaciones de corrupción contra EEUU y sus contratistas. A los cargos cada vez más numerosos se sumó la denuncia del parlamentario Henry Waxman, que acusó a la empresa estadounidense Halliburton de importar petróleo a Irak "con el dinero de los iraquíes" a precios visiblemente inflados. Un abogado de la agencia de cooperación internacional de EEUU (USAID) la acusó de haber fijado el alcance de un contrato en términos que "justifican la financiación disponible" en lugar de basarse en las necesidades reales.

Además, EEUU acaba de imponer una política de contratación que otorga a los licitantes apenas tres días para presentar sus pliegos, una política "absurda" que jamás se aplicaría en EEUU, según un experto en políticas de contratación, y que solo beneficiará a las grandes empresas que ya están haciendo negocios en Irak. (12)

Agujero negro financiero

Más explosivo quizás sea lo que la organización británica de ayuda Christian Aid reveló en Madrid en la mismísima mañana de la conferencia. Según su informe, hasta US$4 mil millones de todos los fondos trasferidos a la Autoridad provisional de la coalición (CPA) después de la guerra "desaparecieron en un agujero negro financiero". (13)

Además de los mil millones que sobraron del programa "alimentos por petróleo" de la ONU antes de la guerra, la CPA debería haber recibido mil quinientos millones en ingresos por petróleo posguerra, así como US$2,500 millones por concepto de haberes expropiados al régimen de Saddam Hussein. "Sin embargo, increíblemente, nunca se rindieron cuentas públicas sobre estos miles de millones de dólares", dijo Christian Aid.

Esa organización ha estado persiguiendo a la CPA y la ONU para que den cuenta de sus gastos, pero no ha obtenido ninguna respuesta. Citaron las declaraciones de un alto diplomático que decía: "No tenemos la menor idea de cómo se ha gastado el dinero. Ojalá supiera, pero simplemente no lo sabemos. No tenemos la menor idea".


Dominic Nutt, de Christian Aid, dijo que Bremer, el director de CPA que concurrió a la conferencia junto con un centenar de delegados iraquíes, se inquietó mucho con estas revelaciones. "Se enojaron mucho. Ni siquiera quieren contestar las preguntas de la prensa en relación con nuestras acusaciones", dijo Nutt.

La resistencia

Pero al final, la conferencia de Madrid fracasó porque, frente a una resistencia interna creciente y más decidida que nunca, puede que no haya ningún futuro brillante esperando a quienes se atreven a pagar el derecho de piso y entrar en el negocio. Irak es hoy un ‘piso’ en el que nadie que pretenda todavía tener futuro quiere entrar.


A pesar de tanto discurso optimista, el teniente general Ricardo Sánchez, comandante de EEUU y las fuerzas aliadas en Irak, admitió la semana pasada que "El enemigo ha evolucionado: un poquito más mortífero, un poquito más complejo, un poquito más sofisticado". (14) Un informe reciente de la CPA sobre la situación de seguridad en Irak fue descrito como "una lectura preocupante". Nada menos que el secretario de Defensa de EEUU, Donald Rumsfeld, contradijo directamente las alentadoras declaraciones públicas del presidente George W Bush y las suyas propias, cuestionando en privado los progresos de EEUU en Irak.

Otra prueba del éxito de la resistencia iraquí cuando se trata de arruinar los planes que otros hacen para su país, es que se ha pospuesto indefinidamente la conferencia internacional para que los ejecutivos de las mayores empresas petroleras se reunieran con los funcionarios del Ministerio iraquí de hidrocarburos. La Royal Dutch Shell todavía prohíbe a sus empleados pisar suelo iraquí. En lugar de minimizarlas, las empresas le están prestando cada vez mas atención a las "evaluaciones de amenaza" a raíz de los nuevos informes que revelan planes de ataques a las empresas comprometidas en la ‘reconstrucción’. (15)

Una de las instalaciones de Bechtel, por ejemplo, fue recientemente alcanzada por una granada propulsada por un cohete. Los empleados de Bechtel, obligados a vivir en casas rodantes en campamentos protegidos con alambre de púa, tienen que viajar ahora en caravanas armadas con no menos de un "francotirador" designado en cada vehículo. Así, o volando en un helicóptero militar. (16)

Sangre por lucros, no
Todos estos ataques constituyen un mensaje muy claro a los asistentes a la conferencia de donantes: nadie debe lucrar con la ocupación. El mensaje fue escuchado: un delegado español a la conferencia de inversionistas dijo que, con todas las cosas que ha estado oyendo, no está tan entusiasmado con Irak. Después de todo, también está Europa del Este.

Los informes sobre Irak no son ciertamente los que harían que un país sea popular entre los hombres de negocios sin un gusto especial por las emociones fuertes. Esta inseguridad es lo que termina explicando porqué en Madrid fueron pocos los que participaron del reparto del botín. Con la resistencia en auge, Irak seguirá siendo, como afirma un empresario de Washington que ha organizado muchas conferencias para inversionistas, "una bonanza pendiente". (17)

* Herbert Docena trabaja con Focus on the Global South y el Observatorio internacional para la ocupación de Irak (International Irak Occupation Watch Center). Estuvo en Madrid durante la conferencia de donantes. Correo electrónico: herbert@focusphilippines.org. El sitio web del Observatorio es www.occupationwatch.org

Notas
(1) Steven Weisman, "$13 billion raised at Iraq aid talks," New York Times, octubre 25-26, 2003.
(2) A Eatwell, "Donors' conference heads for shortfall despite pleas for ‘generosity for Iraq’", El Pais, octubre 24, 2003.
(3) Steven R Weisman, "US to let donors set up agency in Iraq," New York Times, octubre 21, 2003.
(4) Agencia France Press, "US grabs lion's share of Iraq's deals," Business Day, octubre 23, 2003.
(5) Robin Wright, "US Dangles a Carrot: Opportunities in Iraq," Los Angeles Times, septiembre 10, 2003.
(6) Paul Reynolds, "Mixed Bag in Madrid," BBC News, octubre 22, 2003.
(7) Joshua Levitt, "Business chiefs sound out Iraqis on investment opportunities," Financial Times, octubre 24, 2003.
(8) Roula Khalaf, "Iraq bank governor points to licenses for six foreign financial institutions," Financial Times, octubre 24, 2003.

(9) Associated Press, agosto 29, 2003.
(10) Kamal Shair, "Donors must build a market economy in Iraq," Financial Times, octubre 24, 2003
(11) Steven Weisman, "$13 billion raised at Iraq aid talks," New
York Times
, octubre 25-26, 2003
(12) Edmund L Andrews and Neela Banerjee, "Bidders for
reconstruction are racing the clock," New York Times, octubre 20,
2003.
(13) Informe de Christian Aid, octubre 23, 2003.
(14) Michael Gordon, "Attacks on US forces gain sophistication," New York Times, octubre 20, 2003.

(15) Carola Hoyos y Thomas Catan, "Security fears force delay to oil conference," Financial Times, octubre 22, 2003.
(16) Steve Schifferes, "The challenge of rebuilding Iraq," BBC News, octubre 21, 2003.
(17) Joshua Chaffin, "Reconstruction bonanza proves elusive," Financial Times, octubre 23, 2003.

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EL APARATO MILITAR DE EEUU: TRAYENDO ESPERANZA "A TODOS LOS RINCONES DEL MUNDO"

por Ben Moxham*

El alcance militar de EEUU es incuestionablemente vasto, pero su extensión exacta es algo que permanece deliberadamente turbio. Según el informe sobre bases militares titulado Base Structure Report, publicado en 2003 por el Departamento de Defensa de EEUU como un inventario detallado de las instalaciones militares propiedad de EEUU, Estados Unidos posee 702 bases en 40 países y otras 96 bases en sus territorios. Esta cifra no refleja la nueva tendencia de estacionar tropas en bases extranjeras en las que Estados Unidos tiene derechos de acceso pero no propiedad formal de las instalaciones, pero sí incluye el alto número de soldados estadounidenses estacionados para las principales intervenciones militares de los 1990, a saber Bosnia, Arabia Saudita (pos-Guerra del Golfo) y Kosovo. Después del 11 de septiembre, EEUU invadió Afganistán y ahora mantiene instalaciones en Afganistán, Pakistán, Uzbekistán, Tajikistán y Kyrgyzstán. Desde la invasión de Irak, los Estados del Golfo como Kuwait, Qatar, los Emiratos Árabes Unidos y Omán albergan a militares estadounidenses. El miedo de EEUU a terroristas escondidos en el norte de África ha hecho que la red militar estadounidense se extienda hasta Djibouti en el cuerno de África. Y para ayudar en la otra "guerra" en la que pelea el gobierno de EEUU, la guerra contra las drogas, el alcance de EEUU en Latinoamérica cubre ahora media docena de países. Esto es aparte de la presencia "tradicional" de EEUU en muchos países europeos, Japón y Corea del Sur.

En total, EEUU tiene presencia militar en casi 60 países. Incluso así, esta cifra no incluye la vasta red de instalaciones de vigilancia. Tampoco incluye los acuerdos de acceso militar ni los acuerdos sobre la condición de las fuerzas (status of forces agreements - SOFAs) que EEUU ha firmado con casi cien países. Estos acuerdos definen la condición legal del personal estadounidense de servicio en el extranjero. Lo más infame es que esos acuerdos típicamente le otorgan a Estados Unidos la jurisdicción sobre los delitos cometidos por sus funcionarios "cumpliendo con obligaciones oficiales" en el exterior.


Además está previsto que el número de tales instalaciones habrá de aumentar. Según el Wall Street Journal, también se está ponderando establecer bases en Azerbaiján y Marruecos, Argelia y Túnez en el norte de África, y en Senegal, Ghana, Malí y Kenya en África subSahariana. También se mencionan Singapur, Australia, Vietnam, Georgia, Rumania, Filipinas y Bulgaria. (1)

Guerra "justo a tiempo"
Los cambios recientes en la estrategia de ubicación de bases fueron descritos hace poco por el Departamento de Relaciones Exteriores como "los cambios más importantes de la postura militar de EEUU en el extranjero en medio siglo." (2) Muchas de las grandes bases en las que el gobierno ha confiado para patrullar los límites de la Guerra Fría, como Alemania, Turquía y Corea del Sur, están siendo reducidas para dejar lugar a una red de "bases de operaciones avanzadas". Estas son instalaciones extranjeras, en general campos de aviación o puertos estratégicamente situados a los que EEUU tiene derecho de acceso con aparato pesado militar preparado para entrar en acción, que, aun con poco personal, pueden activarse rápidamente. Los funcionarios del Departamento de Defensa anticipan que finalmente abarcarán lo que denominan el "arco de la inestabilidad", un gran trozo del mundo que incluye desde América Latina, pasando por África del Norte, Europa Central, el Medio Oriente hasta llegar al sudeste asiático. Más allá estaría el anillo de "centros de operaciones avanzadas" (COAs o FOLs – forward operating locations).

Esta nueva estrategia respecto a las bases refleja la doctrina del gobierno de ataques preventivos contra terroristas y Estados hostiles. Ha sido diseñada para contrarrestar rápidamente un enemigo que puede estar en cualquier parte. "Ciertamente no tenemos seis meses para hacerlo", comentó el mayor general James Jones del Comando Central de EEUU, "puede que tengamos apenas unas horas para hacerlo". (3) Una fuerza de combate dispersa y flexible contrasta con el actual aparataje militar de EEUU en Alemania, que mantiene aproximadamente 310 instalaciones militares y un personal de 95,000 hombres y mujeres, entre militares y civiles. El plan es ahora rotar algunos de los 60,000 soldados que están en Alemania entre EEUU y Polonia, Bulgaria y Rumania.

Siguiendo otra tendencia de reestructuración de fines del siglo XX, parece que el personal de las bases será también víctima del achicamiento del Estado benefactor. Como parte de planes más austeros y malvados, estas nuevas instalaciones abandonarán "la parafernalia de arreglos de bienestar y apoyo familiar que han marcado el establecimiento de bases en el extranjero a partir de la segunda Guerra Mundial". (4)

Cuando no es una guerra contra el "terror", el gobierno de EEUU apela a la guerra contra las drogas para justificar más bases.  EEUU ha expandido su presencia militar en América Latina alegando problemas con la producción de cocaína en Colombia y Bolivia. Con la disminución de la presencia militar de EEUU en Panamá desde 1999, las operaciones fueron trasferidas a Puerto Rico y se establecieron COAs para la fuerza aérea de EEUU en El Salvador y Ecuador, y en Curaçao y Aruba  (islas frente a la costa de Venezuela).

Botín de guerra

La proliferación de bases estadounidenses es el reflejo de sus necesidades estratégicas y los botines de conflictos anteriores. Establecer una base militar durante una guerra o inmediatamente después brinda la plataforma para proyectar fuerza en esa región y potencialmente iniciar otro conflicto. Ejemplos clásicos son la fuerte presencia de tropas de EEUU en Okinawa, Japón, y en Alemania durante la segunda Guerra Mundial, y en Arabia Saudita luego de la primera Guerra del Golfo. Y el modelo persiste. El Departamento de Defensa piensa mantener las bases establecidas en Asia Central para el conflicto de Afganistán: Uzbekistán (con su "saddamesco" trato a los disidentes) (5), Tajikistán y Kyrgyzstán son ahora nuevos amigos de los militares de EEUU, que también planea quedarse con cuatro bases en Irak - aunque la resistencia iraquí piense distinto. (6)

Donde hay petróleo, hay bases

Con el renacimiento del imperialismo de EEUU llega una nueva honestidad a la hora de declarar los objetivos geo-estratégicos de EEUU. La Rand Corporation, un influyente centro de pensamiento conservador de EEUU, expresó que una consecuencia importante de la guerra iniciada por EEUU contra Irak será que EEUU controlará y estimulará la producción iraquí de petróleo, debilitando por lo tanto el sistema de cuotas de la OPEP y haciendo caer el precio del petróleo. "La OPEP podría entrar en una espiral mortal", comenta James Bartis, analista político de Rand.(6) El magnate mediático Rupert Murdoch estuvo de acuerdo: "Lo mejor que podría resultar de todo esto para la economía mundial ... sería que un barril de petróleo costara US$20. Eso significa mucho más que cualquier recorte impositivo en cualquier país". (7) ¿Habrá sido a causa de este argumento persuasivo que los 175 editores de sus periódicos, sin excepción, hicieron redoblar los tambores de guerra? (8)

Sin embargo, con el auge de la resistencia en Irak, el sabotaje de los oleoductos ha pospuesto este recorte impositivo en forma indefinida. Combinado con las difíciles relaciones de EEUU con la casa de Saud, esto ha dado más ímpetu al plan del gobierno de EEUU de destetar la economía estadounidense del petróleo de Medio Oriente. Del mismo modo que un picnic atrae a las moscas, todos los puntos alternativos de abastecimiento potencial han atraído rumores sobre el establecimiento de bases estadounidenses. El Golfo de Guinea en el oeste de África, rico en petróleo, de donde EEUU importa un millón y medio de barriles por día, se encuentra ahora en el radar de seguridad de Washington. El African Oil Policy Initiative Group, un grupo de presión compuesto de ejecutivos petroleros y funcionarios del Pentágono, informó al congreso que la región y sus vastas reservas de petróleo lo convertían en "un 'interés' vital en los cálculos de seguridad nacional de EEUU". (9) Y sugirió establecer un subcomando estadounidense para el Golfo de Guinea y establecer bases en las islas de la República de Santo Tomé y Príncipe. Salvo que EEUU haga más para apuntalar la industria del petróleo en ese lugar, comentó un alto funcionario de la CIA, "la industria del petróleo corre el riesgo de implosión como resultado de la inestabilidad inherente a la región". (10)

Asimismo, hoy hay dos instalaciones aeronáuticas estadounidenses en las islas caribeñas de Aruba y Curaçao, con pistas de aterrizaje para bombarderos a muy corta distancia de la costa de la muy rica en petróleo, no muy amiga de Washington y políticamente complicada Venezuela. La región del Caspio en el centro de Asia, con el 4% de las reservas comprobadas de petróleo y gas del mundo, pronto será bendecida con tres bases militares permanentes de EEUU. Militares financiados por EEUU vigilan las instalaciones de la Occidental Petroleum Oil en Colombia, y después de la guerra en Afganistán, los militares estadounidenses estacionados han hecho posible que la empresa estadounidense UNOCAL construya un oleoducto de Afganistán a Pakistán. (12)

Un designio imperial
La nueva estrategia de seguridad de EEUU consiste en detener una amenaza potencialmente ubicua: detener el "cáncer [del terrorismo] que crece en el medio de la nada", según el mayor general Jeffrey B. Kohler. (13) No es coincidencia que esta "nada" abarque la mayor parte del Sur global. El desarrollo fallido, impulsado por una camarilla de gobiernos y empresas liderados por EEUU, convirtió al 80% de la población mundial en habitantes olvidados. ¿Y la solución? Con celo de misionero, la Estrategia de Seguridad Nacional de la Casa Blanca pretende "llevar la esperanza de la democracia, el desarrollo, los mercados libres y el libre comercio a todos los rincones del mundo". (14) Si Irak sirve para indicar lo que esto significa, las personas del mundo deberían empezar a construirse refugios bajo tierra contra bombas.

Quienes se desvíen de los parámetros de la "globalización" fijados por EEUU pueden tener que enfrentarse al poderío militar de lo que el proyecto para el nuevo siglo estadounidense (Project for a New American Century), el centro de pensamiento preferido por los muchachones de Washington que trabajan en las sombras, describe como "la gran estrategia de Estados Unidos". (15) "Siempre es posible caerse de este carro llamado globalización", comenta el estratega militar estadounidense Thomas Barnett. "Si caes, después correrá la sangre. Si tienes suerte, también vendrán los soldados de Estados Unidos". (16) Pero EEUU no es ninguna especie de guarda costa bondadoso. Con sus armas escupiendo fuego en más de 200 intervenciones militares en el extranjero, la historia de EEUU sugiere que la perversa secuencia lógica de Barnett tiene el orden invertido.


* Ben Moxham es un investigador voluntario de Focus on the Global South

Notas

(1) The Wall Street Journal, junio 10, 2003.
(2) Foreign Affairs, septiembre / octubre 2003.
(3) Washington Post, junio 9, 2003.
(4) CDI, "Worldwide reorientation of U.S. basing in prospect, septiembre 19, 2003, www.cdi.org
(5) The Guardian, mayo 26, 2003. US looks away as new ally tortures Islamists.
(6) International Herald Tribune, abril 21, 2003.
(7) Iraqi Oil and the Global Economy, James Bartis, Albany Times-Union, enero 6, 2003
(8) The Bulletin, febrero 12, 2003
(9) The Guardian, febrero 17, 2003
(10) Guardian Weekly, julio 10, 2003
(11) Guardian Weekly, julio 10, 2003
(12) New York Times, enero 18, 2002
(13) New York Times, julio 4, 2003
(14) Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos
(15) Project for a New American Century, Rebuilding America's Defenses.
(16) Esquire, marzo 2003


La próxima edición de Enfoque sobre Comercio analizará la otra cara de la moneda: el impacto de las bases militares estadounidenses, las historias de resistencia y la construcción de un "arco de solidaridad" contra las bases de EEUU. Para más información sobre la campaña de Focus on the Global South por la paz y la seguridad, revise la información acerca del Consenso de Paz de Jakarta que se encuentra en
www.focusweb.org.

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CANCÚN: ANATOMÍA DE LA PROTESTA

por Josep Maria Antentas y Josu Egireun*

 

El grupo artístico Tekpatl Sin Fronteras, compuesto por universitarios de la UNAM que rindieron su homenaje particular a Lee Kyung con un mural, escribieron sobre el: En el agua, la paciencia / en el viento, la ilusión / en la tierra, la esperanza/ en el futuro, el corazón

La 5ª Cumbre ministerial de la OMC situaba al movimiento contra la globalización neoliberal ante un doble reto: por una parte, hacer fracasar la cumbre tras el desastre de Seattle y el paréntesis de Doha; y, por otro, profundizar en la coordinación y la articulación de los movimientos sociales, en especial a partir de la red de movimientos puesta en marcha en Porto Alegre, que en Cancún tenía su primera experiencia práctica después del Foro Social Mundial.

La situación era contradictoria: por una parte, la falta de consenso previo a la cumbre en la propia OMC hacía planear el fantasma de Seattle sobre Cancún. Además, la constitución del grupo de los 21 encabezado por Brasil, que actuaba como un ariete contra la línea de flotación del dúo EEUU-UE, creaba condiciones favorables para el movimiento; pero, por otra, la debilidad de los efectivos desplazados hacia Cancún, debido en parte al emplazamiento geográfico de la ciudad, y la división interna entre los movimientos mexicanos expresada, sobre todo, a través del Foro Internacional Indígena y Campesino y el Foro de los Pueblos, limitaba en parte el potencial del movimiento. El grueso de los militantes desplazados a Cancún provenían, lógicamente, del mismo México, pero también cabe destacar una significativa presencia de norteamericanos, básicamente de ONGs y de grupos de acción directa no violenta, así como una importante delegación surcoreana, con unos 180 miembros, que se convertiría en la protagonista estrella de la contra-cumbre. El numero de europeos desplazados hasta Cancún fue, en cambio, muy reducido, casi testimonial.

En un plano más general, la cumbre de la OMC llegaba en un momento general también contradictorio. Por un lado, existe una creciente crisis del capitalismo y de las políticas neoliberales, para las cuales las horas parecen correr en sentido contrario, y un aumento de las resistencias sociales, pero, al mismo tiempo, las victorias concretas conseguidas por los movimientos sociales, a nivel nacional o mundial, siguen siendo muy escasas. La cumbre empezaba también con la sensación que Irak puede irse convirtiendo en un pantano para quienes tomaron la iniciativa de invadirlo, si bien es difícil pensar que el movimiento antiglobalización pueda volver a repetir la función tractora que desempeñó el 15 de febrero pasado.

Las movilizaciones en Cancún confirmaron, precisamente, que en la vinculación entre la lucha contra la guerra y las políticas neoliberales queda mucho por hacer. Aún cuando la lógica de la guerra ha estado muy vinculada a la denuncia de las políticas neoliberales e, incluso, una de las líneas críticas contra la OMC es que el desarrollo de sus políticas conduce a la militarización del planeta, como la vía para imponer el dominio político, económico y militar de las potencias sobre el resto de países; aún cuando uno de los logros del movimiento contra la globalización neoliberal ha sido desencadenar la mayor movilización jamás vista contra una guerra anunciada, la traducción del caudal político contra la guerra en una movilización social contra las políticas neoliberales ha sido muy limitada.

Por un lado, pesan aún los años de derrota política del movimiento obrero ante las políticas neoliberales así como las políticas dominantes en el las confederaciones sindicales mayoritarias. Por otro lado, el movimiento antiglobalización no fue capaz de plantear una jornada unitaria de movilización contra la OMC y la guerra entorno la cumbre de Cancún, y ha habido una cierta dispersión de esfuerzos entre la semana de protestas contra la OMC, la jornada del 27 de septiembre contra la ocupación de Irak y Palestina y, en general, ha habido muchas dificultades para introducir la cumbre de Cancún en las agendas de los movimientos sociales de cada país y para arrastrar a aquellos sectores que se movilizaron contra la guerra pero no forman parte del movimiento antiglobalización.

Con ello y todo, la movilización habida en Cancún, más de 20.000 personas enfrentando la cumbre, junto a la firme posición del Grupo de los 21 encabezado por Brasil (que al final quedo en 23), logró contribuir al fracaso de los objetivos de los EE.UU. y Europa, lo que constituye una clara victoria del movimiento, una victoria que marcará su futuro, en México y fuera de él y, que en lo inmediato, es una inyección de fuerza y moral importante para hacer frente a la cumbre del ALCA en Miami, el próximo noviembre.

Características de la movilización en Cancún

Hablar de Cancún, supone plantear como primer elemento la irrupción de las comunidades indígenas y campesinas, comprender el contexto en el que se daba la movilización y el impulso de una lucha directa, radical, diversa, y también tener presente lo que sucedía en el interior de la cumbre. Y, cómo no, pensar en el futuro.

La irrupción indígena y campesina

La movilización en Cancún se articuló a través de distintos espacios: El Foro Internacional Indígena y Campesino, el Foro de los Pueblos, el Foro Internacional de las Mujeres, el Foro Sindical Internacional organizado por los sindicatos independientes mexicanos, varias actividades organizados por ONGs y organizaciones extranjeras, el Campamento de la Juventud formado por un par de caravanas de jóvenes y estudiantes provenientes de México DF y Chiapas, el centro de Indymedia, y también el Foro Parlamentario Internacional. Hubo también varias reuniones de coordinación de movimientos sociales, en especial sobre el tema de la guerra y también de la Red de movimientos sociales creada en Porto Alegre. A lo largo de la semana todos ellos fueron espacios de encuentro y reflexión sobre multitud de temas, si bien la dinámica real de la movilización giró en torno al día 10, soportado fundamentalmente por el movimiento indígena y campesino, y la manifestación del día 13, articulada principalmente por los sindicatos independientes, y las caravanas de estudiantes y jóvenes.

Hubo un desfase temporal importante en la llegada y partida de los principales contingentes y grupos en Cancún, de forma que no hubo un sólo gran momento cumbre de protesta sino que ésta tuvo dos momentos centrales, los días 10 y el 13. El contingente campesino realizó sus actividades los primeros días y se retiró en gran parte el día 10, mientras que otros grupos mexicanos, como los sindicatos y otros, llegaron los días previos a la manifestación del 13 o el mismo 13. Las caravanas estudiantiles y los internacionales permanecieron prácticamente toda la semana en Cancún. Del 9 al 13 un sin fin de iniciativas menores (la más fuerte la del día 9, una marcha hacia la valla que cerraba la zona oficial, de unos 1000 jóvenes), que tuvieron en jaque a la cumbre. Algunas de ellas tuvieron lugar dentro del recinto de la cumbre oficial o en la zona roja de acceso restringido, fueron las movilizaciones inside (adentro del centro de convenciones) que complementaban las outside (afuera en las calles), como las innumerables acciones de protesta dentro del Palacio de Congresos por parte de las ONGs acreditadas, o el bloqueo por más de 4 horas de la carretera principal frente al Palacio por parte de unas 150 personas el día 12.

De todos ellos, el espacio más relevante fue el del Foro Internacional Indígena y Campesino. En parte porque el acuerdo sobre agricultura, terriblemente agresivo para las comunidades agrarias y campesinas, era la llave de todas las negociaciones en la OMC y, sobre todo, porque el movimiento indígena y campesino, en especial Vía Campesina, no sólo tuvo una comprensión política acertada de este fenómeno, sino que pudo llevar a cabo un reto que en su momento parecía inalcanzable: movilizar 10.000 campesinas y campesinos y gente de comunidades indígenas al centro de Cancún para hacer frente a la OMC, al tiempo que definir un proyecto alternativo y sellar una alianza entre el movimiento campesino y el indígena.

Un proyecto alternativo basado en la defensa de la soberanía alimentaria, la biodiversidad y los recursos naturales (semillas, agua y tierra) como bienes de los pueblos al servicio de la humanidad, y una alianza que une las luchas campesinas actuales a los 500 años de resistencia indígena y la usurpación de la tierra, pero, también, una alianza que se extiende al resto de los movimientos sociales. Fue a través del foro campesino como el EZLN unió su voz a las movilizaciones en Cancún a través de la comandante Esther, el comandante David y el subcomandante Marcos. Ésta fue la principal participación del zapatismo en Cancún, importante desde el punto simbólico y moral, pero menor a efectos reales de lo que hubiera sido deseable. La irrupción de estos 10.000 campesinos y campesinas, de las comunidades indígenas (gente humilde que tuvo que desplazarse durante más de 40 horas para acampar a la intemperie), supone un paso importante en el desarrollo del movimiento, y una de las especificidades de Cancún.

 

Las movilizaciones: una lucha directa, radical y diversa

La manifestación del día 10 fue la primera gran acción en Cancún. Pretendía mostrar la voluntad inquebrantable de los movimientos de hacer descarrilar a una OMC que llegaba tocada a Cancún. Unas 10.000 personas, en su mayoría campesinos marcharon desde la Casa de la Cultura hasta el Km. 0, inicio de la zona hotelera de acceso restringido y de la valla metálica que cerraba el paso a los manifestantes. Al llegar a la valla, el esfuerzo tenaz de docenas de manos juntas, con el impulso inicial de los campesinos coreanos, pudo abrió un boquete a valla, mostrando la decisión y empuje de los manifestantes en la primera gran acción de la cumbre. No se llegó a más porque aquello hubiese derivado en una la batalla campal entre manifestantes y policías y el objetivo no era ese. Así lo entendió Vía Campesina, que organizó una retirada ordenada de la manifestación.

El factor determinante de la jornada del día 10 fue, sin embargo, el suicidio de Lee Kyung Hae. Porque su muerte, la de un líder campesino llegado de Korea, de la Korean Advanced Farmers Federation, una organización moderada, galardonado en 1985 como agricultor universal por el Gobierno de Corea y la FAO, adquirió una carga simbólica decisiva: una muerte provocada por la desesperación a la que conducen las políticas de la OMC, una OMC que, como rezaron todas las pancartas (dentro y fuera de la Cumbre) a partir de ese instante, "mata campesinos". Su muerte actuó también como catalizadora de la movilización, porque a partir de ahí los distintos asentamientos de manifestantes se convirtieron en un hervidero de discusiones y propuestas. ¿Qué hacer?, ¿Cómo?, ¿Con qué objetivos?. En los dos días posteriores, se realizaron varios actos de homenaje al hermano Lee tanto en el Km.0 (a partir de entonces rebautizado Campamento Lee, porque allí acampó la delegación de Corea) como en la Casa de Cultura –que albergaba el Foro Indígena y Campesino- y acciones de protesta en el interior de la Cumbre.

La muerte de Lee marcó los preparativos de la manifestación del 13, a pesar que el grueso del contingente campesino no pudo permanecer en Cancún hasta tan tarde. La forma en que el movimiento abordó la acción del día 13, tanto Vía Campesina, como los estudiantes o los grupos de acción directa fue clara. Se partía de la constatación que la movilización del día 10, el derrumbe de la verja y la muerte de Lee habían permitido acumular un capital político que no se podía echar por la borda por una mala definición de las protestas el día 13. Al mismo tiempo, estaba claro que la movilización del día 13 no podía quedar en una simple movilización que terminase en un mitin. En palabras de Paul Nicholson de Vía Campesina, se buscaba una movilización "que supusiera un salto cualitativo respecto el día 13, que transmitiera un mensaje políticamente fuerte, y que mostrara la rabia contenida de los manifestantes por la muerte de Lee", pero que no fuera violenta para no perder el capital político acumulado.

Acción directa efectiva

El acuerdo al que se llegó fue el siguiente: la manifestación llegaría hasta el km. 0, donde se realizaría el mítin final, y después, los manifestantes que quisieran, con la delegación coreana a la cabeza, marcharían hasta la valla (desplazada cien metros atrás por la policía después del día 10 y convenientemente reforzada) para proceder a tumbarla mediante cuerdas. Al resto se le pidió que se quedara en el km.0 en solidaridad. Se acordó también que la primera línea de la confrontación la ocuparan las mujeres, quienes llevaban huevos para arrojarlos a la policía y tenían como misión sujetar las manos a aquellos/as que quisieran tirar piedras y sólo si no lo lograban iban a pedir la colaboración de los hombres. El servicio de seguridad corrió a cargo del Black Bloc, quienes manifestaron estar de acuerdo con el esquema de movilización en la reunión preparatoria la víspera, y su voluntad de impedir infiltraciones dentro su bloque durante la marcha.

La manifestación reunió a una 10.000 personas, esta vez con una composición diferente la del día 10. El contingente campesino fue más reducido, y destacaron en la marcha el amplio número de jóvenes y estudiantes, así como también una buena delegación de algunos de los sindicatos independientes y democráticos mexicanos, en especial el Sindicato Mexicano de Electricistas y en menor medida del Frente Auténtico del Trabajo y otras organizaciones.

Una vez llegado hasta el final, la acción en la valla funcionó a la perfección. Después de un largo trabajo, las soldaduras de la doble valla metálica que cerraba el paso saltaron por los aires arrastradas por tres grandes trenzas de cuerda de la que tiraban cientos de manifestantes y el homenaje a Lee Kyung se pudo realizar al otro lado de la verja frente a un férreo cordón policial, sin provocación ni altercados. Y allí ardieron los símbolos de la OMC y la bandera americana.

Esta acción, fue una buena expresión de lo que es una acción directa, que integra la movilización de masas y que sitúa el punto de inflexión no en el daño físico que puede ocasionar la acción, sino en el efecto político de la misma. En cierta medida se puede decir que haber comprendido bien ésto, haber definido dónde estaba el elemento de ruptura política y una conclusión ordenada de la misma fue el logro principal.

La acción se desarrolló en un contexto político muy particular, marcado por el liderazgo y la autoridad moral que la delegación coreana y el movimiento campesino obtuvo después de la muerte de Lee que permitió crear una comunidad de intereses entre los diferentes sectores que integraban la movilización del día 13. Esto, juntamente con el buen hacer de Vía Campesina y los grupos de acción directa no violenta, permitió establecer un diálogo abierto entre todos los sectores implicados en la acción con tal que no hubiera fricciones ni problemas. El único punto débil fue la no integración y participación de los sindicatos independientes mexicanos en toda la acción, que no se sintieron concernidos por la misma, quizá por falta de discusión previa.

La presencia del sindicalismo mexicano independiente en Cancún, aparte de su presencia en la manifestación, si realizó también a través de la organización de un Foro Sindical Internacional, con unos 300 participantes. Hubo también otros foros sindicales como el organizado conjuntamente entre la CUT brasileña, la COSATU surafricana y la KCTU coreana, "voces del sur hacia una solidaridad real norte y sur" y la Conferencia de Sindicatos Globales organizada por la CIOSL (Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres). Ésta última tuvo una orientación moderada, y una lógica interna distinta a la del conjunto de actividades de la contracumbre.

Desafíos para la articulación de los movimientos

Al final, a pesar de todas las dificultades, la movilización tanto en la calle como en el interior del Palacio de Congresos y la firmeza del grupo de los 23 logró hacer fracasar la Vª Cumbre Ministerial. No supone la muerte de la OMC, pero supone una victoria importante para el movimiento y sus efectos aunque difíciles de predecir, se dejarán sentir en el movimiento. El mimo día 14 tanto las organizaciones campesinas, indígenas y sindicales hablaban que tras Cancún nada iba a seguir como antes. Se referían a su nivel de diálogo y entendimiento o, si se quiere, a su nivel de desencuentro. La cumbre del ALCA en Miami en noviembre será el próximo examen para el movimiento en el continente americano.

Pero para construir un futuro de esperanza hay que articular las luchas y en el último Foro Social Mundial de Porto Alegre se constituyó una Red Mundial de Movimientos Sociales que tuvo su primer bautismo en Cancún. ¿Qué balance, qué elementos de reflexión podemos extraer de la experiencia de Cancún?

Ya en la primera asamblea de la Red el día 8, se puso de manifiesto la dificultad real para traducir en compromisos y dinámicas de trabajo práctico la actividad de la Red, así como la poca fuerza numérica de la representación internacional de los movimientos comprometidos con la Red en Cancún, cosa que debilitaba el trabajo práctico de coordinación y articulación a realizar durante la cumbre. La necesidad de articular mejor los planos local-global, y las diferentes luchas locales y nacionales en el plano internacional fueron también objetivos necesarios señalados. La actividad de la Red de cara a este tipo de acontecimiento no debería reducirse al encuentro de quien acuda sobre el terreno, sino en ir construyendo un movimiento y un proceso que se comprometa en lo global y en lo local de forma más estable.

La situación específica en Cancún, donde los diversos movimientos mexicanos tenían poco contacto entre sí debilitó sensiblemente todo el trabajo de articulación y coordinación de los movimientos sociales, a pesar que los movimientos internacionales y el equipo de la secretaría brasileña de la Red de movimientos intentó actuar como un elemento unificador de los diferentes espacios mexicanos y propició la creación de reuniones de coordinación diarias para planificar las tareas. Parece importante pues tomar nota de esta cuestión para futuros acontecimientos, buscando la forma en que se puede reforzar el trabajo de la Red de movimientos sociales previo a las cumbres, para ir un consiguiendo un compromiso mayor y una articulación real entre los movimientos. En todo caso las reuniones de los movimientos sociales en Cancún dieron una declaración conjunta como fruto y esto es algo positivo.

Interrogantes hacia el futuro

Por último, hay tres cuestiones más, en relación a la OMC, sobre las que conviene reflexionar hacia delante.

La primera, tiene que ver con la dialéctica entre los movimientos sociales y los gobiernos de los países que se oponen al dictado de las potencias dentro de la OMC. Los movimientos sociales no estamos al margen de cómo actúan esos países y, como ha ocurrido en Cancún, la referencia a su actitud y el apoyo al bloque que imponían dentro de la cumbre ha sido un elemento estructural de la lucha. Hasta el presente el problema se ha resuelto de una forma satisfactoria: apoyo a esos países, pero con independencia política clara; es decir no comprometiéndose en su agenda, que en este caso concreto abogaba por más comercio, sólo que en otras condiciones. Pero desde algunos sectores del movimiento esta posición no está tan clara, como lo muestra la propuesta que en su día puso encima de la mesa Oxfam ante la cumbre de Johannesburgo, justamente criticada por Vandana Shiva y Walden Bello.

En segundo lugar, y tras haber hecho fracasar la 5ª Cumbre Ministerial, la pregunta que nos viene encima es: y ahora, ¿qué?. Para las grandes potencias, la alternativa al multilateralismo estancado de la OMC son los acuerdos bilaterales, que dejan en una posición muy débil a los países pobres y en vías de desarrollo (tal como lo puso de manifiesto el famoso Plan Brady en relación al frente creado contra la deuda externa que se vino abajo en cuanto las negociaciones entraron en el terreno de la bilateralidad). Es importante, por tanto, poder fortalecer las movilizaciones contra los acuerdos de libre comercio bilaterales, dentro de las grandes potencias económicas y en los países pobres, buscando una mejor coordinación de las luchas y las resistencias.

La tercera cuestión es que el fracaso de Cancún no supone la muerte de la OMC ni que se hayan creado condiciones para empezar a hablar en torno a otro modelo de organización multilateral. Este fracaso deja intacto todo el programa de Doha (sobre el AGCS/GATS, etc.) que tiene plazo para el 2005 y que tendremos que esforzarnos en hacerlo descarrilar. Declaraciones como las del Comisario Europeo Pascal Lamy demandando otro modelo de negociaciones que no sea tan "democrático" porque éste impide llegar a acuerdos, hace pensar en una posición aún más agresiva de las grandes potencias para el futuro inmediato.

El fracaso de la OMC ha sigo un logro importante para el movimiento contra la globalización neoliberal. El día 14 en Cancún había dos frases que circulaban de boca en boca "Lo conseguimos" "Es un triunfo de la humanidad", pero a pesar de ello no es más que un paso en un camino en el que, por todo lo descrito hasta aquí, queda mucho por hacer y en el que competimos contra reloj contra las políticas neoliberales. Por eso, el reto que tenemos por delante es doble: hacer crecer al movimiento (amplificar la crisis de las políticas neoliberales, construir alianza entre los movimientos sociales) en el mínimo de tiempo y avanzar sin dilación en la articulación de los mismos. No en el papel, sino en la práctica. Sólo así el futuro será esperanza.

 

* Josep Maria Antentas (Cataluña) y Josu Egireun (País Vasco) son miembros de la redacción de Viento Sur. Este artículo fue publicado originalmente en Viento Sur # 70 www.vientosur.info.

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GLOBALIZACIÓN O BURGUESÍA NACIONAL: UN DEBATE FUERA DE TIEMPO
por Raúl Zibechi*

El presidente argentino Néstor Kirchner fue el encargado de instalar el tema en el
escenario político: la necesidad de una burguesía nacional para hacer posible un proyecto de país. No, no estamos en los sesenta; mucho peor, medio siglo parece haber pasado en vano.

"Es fundamental que el capital nacional participe de un proceso de reconstrucción de la sociedad. Es imposible un proyecto de país si no consolidamos una burguesía nacional." La frase pertenece a Kirchner; la pronunció el lunes 29 de setiembre durante un acto con los banqueros "nacionales", quienes firmaron un préstamo al gobierno por unos 150 millones de dólares para financiar obras públicas.

Tres meses atrás, el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Alberto Alvarez Gaiani, pareció marchar en la misma dirección: "Hay una necesidad de burguesía nacional. Un país queda parado con más fuerza cuando en la mesa donde se toman decisiones hay dueños de las empresas más importantes del país. Acá nadie nos va a poner un peso y por mucho tiempo". Sin embargo, el titutal de la UIA no se hizo ilusiones acerca de un supuesto despegue económico del país. "Con la gravísima crisis que hemos sufrido y la inserción global de la estructura de negocios de Argentina, hoy no hay posibilidad de volver a un modelo económico como el de los años setenta".(1)

Cuarenta años después de los debates políticos y teóricos que atravesaron América Latina acerca del papel que podrían jugar las burguesías nacionales en el desarrollo y la superación de la dependencia, el tema vuelve a instalarse gracias a los triunfos electorales de Kirchner y Luiz Inácio Lula da Silva. Pero esta vez la cuestión de las burguesías nacionales se presenta más bien como la comedia de aquella inconclusa polémica.

Agonía sin vuelta atrás
El economista egipcio Samir Amin, consultado en Argentina acerca del "proyecto" de Kirchner, señaló que no creía que esa perspectiva fuera realista. "Ya no hay más burguesía nacional", exclamó. Como sistema mundial, el capitalismo, dijo, es "polarizante por naturaleza". Criticó una visión simplista que consiste en creer que "los centros, las periferias y las distintas formaciones sociales que participan del sistema mundial no son
simplemente 'formaciones desigualmente desarrolladas' sino que son formaciones interdependientes en esta desigualdad". Fue más lejos. Dijo que el último proyecto de burguesía nacional en Argentina fue el de Perón, y que quizá hoy en los únicos países donde pueda existir una burguesía nacional sea en los ex socialistas, en
particular Rusia y, sobre todo, China.(2)

Línea más, línea menos, es el mismo razonamiento que sostiene Immanuel Wallerstein: "En cuanto a la posibilidad de desarrollo nacional dentro del marco de la economía-mundo capitalista, sencillamente es imposible que todos los estados lo hagan. El proceso de acumulación de capital requiere un sistema jerárquico en el que la plusvalía se distribuye en forma desigual, tanto en el espacio como entre las clases".(3)  Concluye que, históricamente, el desarrollo capitalista generó y requiere una creciente polarización socioeconómica de la población y, a su vez, espacial y demográfica.

En este punto parece conveniente echar una mirada atrás. Las burguesías nacionales surgieron como parte de procesos signados por el desarrollo nacional y los estados benefactores. O sea, soberanía e identidad nacional, sufragio y redistribución de la
renta. Estos aspectos formaron parte del proyecto de integración de las llamadas "clases peligrosas", y sólo fue posible gracias a una coyuntural combinación de dificultades en los países del centro (a raíz de la Segunda Guerra Mundial), y de la potente emergencia de nuevos actores en los escenarios mundial y local: los movimientos de liberación nacional en África y Asia y el movimiento obrero y campesino en América Latina. De hecho, en
este continente los procesos de "desarrollo nacional" fueron en buena medida hijos de poderosos levantamientos populares, como el 17 de octubre de 1945 en Argentina y la revolución de 1952 en Bolivia, entre los más destacados.

Pero las burguesías nacionales no hubieran podido existir sin el marco protector de los estados. Sus proyectos se erigieron en base a la alianza entre las burguesías industriales, las clases trabajadoras y los aparatos estatales, tres actores interesados en el desarrollo por sustitución de importaciones. Durante un tiempo, la alianza funcionó, pese a la amenaza que significó la expansión de las economías del centro luego de la guerra. Pero esa alianza
se vino abajo cuando los obreros industriales presionaron por sus demandas y resistieron la disciplina fabril hasta neutralizarla.


De esa manera, la insurgencia obrera forzó a los llamados "capitales nacionales" a tejer alianzas con el capital internacional, que fue la forma de salvaguardar sus intereses
trasladando y trenzando inversiones con el sector financiero.

Globalización: la fuga del capital
Podemos leer la mundialización en curso como la opción hecha por el capital de "darse a la fuga ante su incapacidad de subordinar al trabajo". La llamada "fuga territorial" del capital (sinónimo de globalización o mundialización) es la búsqueda de mayor movilidad para eludir la creciente insubordinación del trabajo; punto de vista que se apoya en valorar la crisis como "expresión del poder del trabajo".(4)  En este aspecto coinciden buena parte de los especialistas de izquierda. Pero es también la mirada que, de forma creciente, están realizando los movimientos sociales. El neozapatismo, por ejemplo, sostiene que la globalización ha sido traumática para toda la humanidad, pero más aun para las elites que detentan el poder.

"La mundialización del mundo en tiempo y espacio es, para el poder, algo que no acaba de ser digerido. Los 'otros' ya no están en 'otra' parte, sino en todas partes y a todas horas. Y para el poder el 'otro' es una amenaza", dice el subcomandante Marcos. En cuanto al proceso que vivimos, hace una doble lectura: por un lado sostiene que los estados nacionales viven un tiempo agónico (aspecto en el que también coinciden, con matices, todos los analistas), y, por otro, asegura que "mientras se construye el gobierno supranacional", el poder "se refugia de nuevo en un Estado nacional que desfallece".(5)

En este punto entra a tallar la propuesta de Kirchner de "crear" una burguesía nacional. En el fondo se trata del mismo proceso que llevó a Kirchner, a Hugo Chávez y a Lula, al gobierno. La insurgencia popular o, dicho de forma más elegante, la democratización de las sociedades (tanto su realidad como la creciente demanda social de más democracia en todos los terrenos), fue lo que minó a las burguesías nacionales, y debilita a los estados. Kirchner es tan hijo del 19 y 29 de diciembre de 2001 como Chávez lo es del Caracazo de 1989 y Lula de una década y media de luchas populares. Por eso la necesidad de "refugiarse" en los estados, como apuntan los zapatistas, espacios con los que las elites no pueden dejar de contar para cumplir la meta principal de todo administrador serio: desactivar la protesta, neutralizar a los movimientos.

Los límites de cualquier propuesta de proyecto nacional no están en donde Kirchner señala. En efecto, no es la falta de una burguesía nacional lo que ha minado a las naciones periféricas sino los tres aspectos que trajeron la crisis actual: la extranjerización y financierización de las economías y las elites, la debilidad de los estados y los movimientos populares.

 

En Argentina, un informe reciente del Instituto de Estudios y Formación de la Central de los Trabajadores Argentinos apunta que los grupos económicos triunfadores de la crisis de 2001 (frente al FMI, los acreedores externos y el sector financiero), son los "conglomerados extranjeros y fracciones trasnacionalizadas del capital local ligadas a la exportación".(6)  Lo que indica que el relevo al menemismo no será nada parecido al sueño de Kirchner. En Brasil, el economista de izquierda Cesar Benjamin sostiene que ha quedado aplazada la hipótesis de una crisis que conduzca a una moratoria de los pagos a los acreedores y que ya no es necesario volver a firmar un acuerdo con el FMI. Brasil está ante un nuevo estadio en las relaciones con el Fondo, que se caracteriza porque ya "no son más necesarias las presiones de fuera hacia adentro". Por el contrario, "las condiciones tradicionales, impuestas por el Fondo, ya fueron completamente internalizadas, expresándose ahora
en leyes brasileñas y coincidiendo con opciones internas de política económica". Asesor de los sin tierra, Ben jamin concluye que "el programa de ajuste estructural del FMI pasó a ser cosa nuestra", o sea, "pagaremos de cualquier forma los costos de la política del FMI pues ya internalizamos esa decisión". (7)


Ambos análisis tienen un punto en común: como consecuencia de los cambios sucedidos en las respectivas sociedades, y en el mundo, en el último medio siglo, no existen ya elites nacionales. Más aun: puede inferirse que si Brasil llegó a ser la octava potencia industrial del mundo es precisamente porque es el campeón mundial de la desigualdad. La democratización de las sociedades conduce inevitablemente a crisis económicas.

Por último, la clave parece estar una vez más en los movimientos. El gobierno de Lula empezó a firmar convenios con organismos del Movimiento de los Sin Tierra (MST), que es cada vez más dependiente del apoyo estatal. Desde el mes de junio, dos
instituciones del MST (la confederación de cooperativas, CONCRAB, y la asociación de cooperación agrícola, ANCA), se vieron beneficiadas por varios convenios para cursos de capacitación y alfabetización de jóvenes y adultos. Sólo este convenio, firmado con el Ministerio de Educación, le reportó al MST algo más de un millón de dólares, en tanto la CONCRAB se benefició sólo en agosto con unos 600 mil dólares.(8)  En Argentina, en tanto, las subvenciones estatales a los desocupados han conseguido "desestructurar" la protesta social, como aseguran desde la Casa Rosada. Éste parece el punto clave y la única razón por la que las elites argentinas mantienen su apoyo a Kirchner.

 

¿Se está avanzado mucho o poco en la domesticación de los movimientos? Los sectores más organizados y militantes, ironía de la vida, suelen ser los más fáciles de neutralizar o cooptar. Falta saber cómo reaccionarán los 44 millones de brasileños que no tienen más que un dólar por día para comer, o la mitad de los argentinos que viven bajo la línea de pobreza. En todo caso, los planes en curso, sumados a la simpatía y popularidad de los presidentes Lula y Kirchner, no parecen suficientes como para revertir la tendencia de larga duración hacia la democratización de las sociedades o, si se prefiere, de insubordinación de los trabajadores.

* Raul Zibechi es periodista y analista político uruguayo. Este artículo fue publicado originalmente por ALAI-AMLATINA, octubre 9 de 2003. http://alainet.org/listas/info/alai-amlatina.

Notas
(1) Clarín, 26 de mayo de 2003.
(2) Gabriela Roffinelli y Néstor Kohan, entrevista a Samir Amin, "He sido y sigo siendo comunista", en
www.rebelion.org
(3) Immanuel Wallerstein, Después del liberalismo, Siglo XXI, México, 1996, pág 169.
(4) John Holloway, Marxismo , Estado y capital, Tierra del Fuego, Buenos Aires, 1994.
(5) Subcomandante Marcos, "El nuevo mundo", en
www.revistarebeldia.org
(6) "El desmantelamiento del modelo neoliberal y la construcción de una alternativa", en
www.cta.org.ar
(7) Cesar Benjamin, "As relaçoes do Brasil com o FMI", en
www.outrobrasil.net
(8) O Estado de São Paulo, 5 de octubre de 2003.

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WALDEN BELLO RECIBE EL ' PREMIO NOBEL ALTERNATIVO '

El Right Livelihood Award, también conocido como el "premio Nobel alternativo", le fue entregado recientemente a Walden Bello, director ejecutivo de Focus on the Global South, en reconocimiento a su "papel crucial y complementario en el desarrollo de los fundamentos teóricos y prácticos para un orden mundial que beneficie a todos los pueblos".

Los premios Right Livelihood de 2003 fueron otorgados a individuos y organizaciones de Nueva Zelanda, Filipinas, Corea del Sur y Egipto que trabajan por el desarme, la justicia y la sustentabilidad ecológica. El premio honorario Right Livelihood de 2003 fue para David Lange, ex primer ministro de Nueva Zelanda, reconocido por el jurado "por su trabajo constante durante muchos años por un mundo libre de armas atómicas".

Cuatro galardonados comparten el premio en efectivo (SEK 2 millones) Right Livelihood 2003:

Walden Bello y Nicanor Perlas, de Filipinas, desempeñan papeles cruciales y complementarios en el desarrollo de los fundamentos teóricos y prácticos para un orden mundial que beneficie a todas las personas y todos los pueblos. El jurado premia a Bello y Perlas "por sus destacados esfuerzos para educar a la sociedad civil con respecto a los efectos de la globalización liderada por las empresas transnacionales, y acerca del modo de poner en práctica alternativas a la misma".

La coalición ciudadana para la justicia económica de Corea del Sur (Citizens' Coalition for Economic Justice) trabaja con éxito desde 1989 para que el desarrollo económico coreano sea más justo, incluyente y democrático. El jurado alabó "el rigor con el que ha desarrollado y difundido su amplio programa de reformas, basado en la justicia social y la responsabilidad, y la habilidad con la que ahora aplica los mismos valores con el fin de promover la reconciliación con Corea del Norte".

SEKEM (Egipto) demuestra que una empresa moderna puede combinar la rentabilidad y la participación en los mercados mundiales con un enfoque humano y espiritual de las personas, y de respeto por el medio ambiente y la naturaleza. El jurado ve en SEKEM "una empresa modelo para el siglo XXI, donde el éxito comercial integra y promueve el desarrollo social y cultural de la sociedad mediante su 'economía del amor' ".

Mención a Walden Bello, Filipinas (2003)
Walden Bello, uno de los principales críticos del actual modelo de globalización económica, combina los papeles de intelectual y activista. Como promotor de campañas por los derechos humanos y la paz, académico, ecologista y periodista, y gracias a una

combinación de coraje como disidente y una extraordinaria cantidad de material publicado y de carisma personal, ha hecho una gran contribución a la causa internacional contra la globalización liderada por las empresas transnacionales.

Bello nació en Manila, Filipinas, en 1945. Estudiaba para su doctorado en sociología en Princeton, EEUU, cuando Ferdinand Marcos tomó el poder en Filipinas en 1972. Se volcó al activismo político, y aunque obtuvo su doctorado no volvió a la universidad hasta pasados veinte años. A lo largo de las dos décadas siguientes se convirtió en una figura clave del movimiento internacional para restaurar la democracia en Filipinas, coordinando la Coalición contra la Ley Marcial y fundando la organización de derechos humanos Philippines Human Rights Lobby en Washington.

Fue arrestado en varias ocasiones y finalmente fue encarcelado por las autoridades estadounidenses en 1978 por liderar la toma no violenta del consulado de Filipinas en San Francisco. Fue liberado una semana más tarde, tras una huelga de hambre para denunciar las violaciones a los derechos humanos en su país natal.

Al tiempo que realizaba su campaña por los derechos humanos, comprobó que los préstamos y donaciones del Banco Mundial y el FMI apoyaban el régimen de Marcos que seguía en el poder. Para denunciar el papel de estos organismos, asumió el riesgo de irrumpir en la sede del Banco Mundial en Washington, de donde extrajo 3,000 páginas de documentos confidenciales. Esos documentos sirvieron de base para su libro Development Debacle (1982), que se convirtió en un éxito underground en Filipinas y contribuyó a ampliar el movimiento cívico que finalmente hizo caer a Marcos en 1986.

Tras la caída de Marcos, Bello se unió a la ONG Food First en Estados Unidos y empezó a ampliar su cobertura de las instituciones de Bretton Woods, estudiando en particular los "nuevos países industrializados" del Asia. Su crítica del "milagro" económico asiático, Dragons in Distress, fue escrito seis años antes del colapso financiero de toda la región.

Su actividad reciente ha estado orientada a la crítica del sometimiento financiero de los países en desarrollo, y a promover modelos alternativos de desarrollo que harían que los países dependieran menos del capital extranjero.

En 1995 fue co-fundador de Focus on the Global South, organización de la que ahora es director ejecutivo. Focus procura construir capacidades en los movimientos de base para que puedan enfrentar cuestiones regionales más amplias en materia del desarrollo y los flujos de capital. Dos años más tarde, cuando vino el golpe de la crisis financiera asiática, Focus desempeñó un papel fundamental abogando por una salida diferente.


Según Bello, "el objetivo de los países en desarrollo y la sociedad civil internacional no debe ser reformar la OMC sino, mediante una combinación de medidas activas y pasivas, reducir radicalmente su poder y convertirla en una institución internacional más, que coexista con otros organismos y acuerdos internacionales y agrupaciones regionales y sea controlada por estos... Es en un mundo así, más fluido, menos estructurado, más plural y con controles y balances múltiples que las naciones y comunidades del Sur podrán hacerse un espacio para desarrollarse en base a sus propios valores, su propio ritmo y las estrategias que prefieran".

Durante la frustrada reunión de la OMC en Seattle en 1999, Bello estuvo a la cabeza de los talleres que se impartían cerca de las manifestaciones, y fue luego golpeado por la policía de Seattle. Cayo detenido una vez más, en esta ocasión por la policía italiana, y casi es atropellado por un patrullero durante la cumbre del G8 en Génova, en 2001. Desempeño también un papel fundamental en los círculos de la sociedad civil que elaboraron la estrategia para descarrilar la Conferencia Ministerial de la OMC en Cancún en septiembre de 2003.

Ha jugado asimismo un papel importante como ecologista, y fue presidente de la junta directiva de Greenpeace en el sudeste asiático. Su libro A Siamese Tragedy fechado en 1998, donde documenta la destrucción ambiental de Tailandia, fue un éxito de ventas y recibió elogios del ex primer ministro tailandés Anand Oanyarachun. En 2000 recibió el premio Chancellor de la Universidad de Filipinas al mejor libro.


Bello lleva años haciendo campañas por el retiro de las bases militares estadounidenses de Filipinas, Okinawa y Corea, y ha colaborado en la creación de varias coaliciones regionales centradas en la desnuclearización y la desmilitarización y un nuevo tipo de plan de seguridad nacional e internacional fundado en la satisfacción de las necesidades de las personas y los pueblos.


Después del 11 de septiembre de 2001, Bello fue una de las principales voces del Sur que exhortaron a EEUU a no recurrir a una intervención militar, que en su opinión exacerbaría el problema, y a que atacara más bien las causas profundas del terrorismo: la pobreza, la desigualdad, la injusticia y la opresión. En marzo de 2002 encabezó la misión de paz a la isla austral filipina de Basilan, adonde el ejército de EEUU envió recientemente sus fuerzas especiales. También fue uno de los líderes de una misión de paz de parlamentarios asiáticos y activistas de la sociedad civil que visitaron Bagdad en marzo de 2003, en un último intento desesperado de detener la invasión estadounidense a Irak.

Algunos de los cargos y funciones que Bello ocupa o ha desempeñado recientemente:


* Presidente nacional emérito y presidente nacional del partido Akbayan, uno de los partidos de crecimiento más rápido de Filipinas, que tiene dos miembros en la Asamblea Nacional.

* Profesor de sociología y administración pública en la Universidad de Filipinas.

* Director ejecutivo de Focus on the Global South.
* Miembro y ex presidente de la junta directiva de Greenpeace en el sudeste asiático.
* Profesor visitante de la cátedra de estudios del sudeste asiático en la Universidad de California, Los Angeles.
* Miembro de los directorios de Food First, el International Forum on Globalization (IFG) y el Transnational Institute (TNI).
* Bello es elogiado como escritor, ya sea como autor y/o como editor de once libros sobre cuestiones relacionadas con Asia, y de una serie de artículos, en especial American Lake: The nuclear peril in the Pacific (1984) (en conjunto con Peter Hayes y Lyuba Zarsky), People and Power in the Pacific (1992), Dark Victory: The United States and Global Poverty (1999), Global Finance: Thinking on regulating speculative capital markets (2000) y The Future in the Balance: Essays on globalisation and resistance (2001). Ganó el premio periodístico New California Media Award for Best International Reporting en 1998. El periódico belga Le Soir calificó recientemente a Bello como "el pensador altermundista más respetado en Asia".

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